Familiares de Fabián Gorosito y madres de otros jóvenes asesinados por la policía denunciaron ayer “la impunidad y la falta de compromiso” de la justicia penal de Morón para investigar y resolver el secuestro, tortura y asesinato de Gorosito, cometido el 15 de agosto de 2010 en la localidad de Mariano Acosta, partido de Merlo.

La conferencia fue en el edificio anexo de la Cámara de Diputados bonaerense, y participó María Viera, madre de Gorosito, el diputado de Unidad Ciudadana Miguel Funes, la directora de Litigio Estratégico de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), Margarita Jarque, las madres de Miguel Bru y Sebastián Bordón, Rosa Bru y Miriam Medina, respectivamente, integrantes de organismos de derechos humanos, de la revista La Poderosa, y abogados que defienden a la familia.

Fabián Gorosito, de veintidós años, fue secuestrado, torturado y asesinado por efectivos de la Policía bonaerense. El caso sigue sin resolverse, ya que en el juicio oral la Justicia de Morón dijo que no se encontraron pruebas suficientes para condenar a los uniformados por el crimen.

Sin embargo, a partir del segundo juicio sobre estos hechos, cinco de los once policías y una mujer fueron condenados a penas de entre cinco y doce años, por el secuestro de tres jóvenes amigos de Gorosito, pero se fugaron.

Los secuestros ocurrierron en la comisaría de Mariano Acosta unos días antes del crimen. Los policías habían confundido a los jóvenes con Gorosito, quien había mantenido una relación sentimental con la esposa de un policía que planeó el asesinato, lo cual motivó la persecución.

De los cinco policías, cuatro se entregaron a la Justicia en los últimos días y el restante lo habría hecho ayer, aunque los familiares y abogados de Gorosito no lo tenían confirmado. Los condenados son Adrián Giménez, Pablo Nieva, Marcelo Oviedo, Gonzalo Cuelli y Marcos Dipierro. Los cuatro primeros se entregaron el martes. Los cinco llegaron al juicio oral en libertad y no estuvieron en la sala del Tribunal Oral N° 5 de Morón el día en que se leyó la sentencia. Giménez recibió una condena de doce años, Dipierro diez, Nieva nueve, Oviedo ocho y Cuelli cinco años.

“Las torturas están íntimamente ligadas al asesinato de Fabián, y vaya si hay muestras de eso por el comportamiento de los cinco miembros de la Bonaerense que se fugaron recientemente. Tomamos la responsabilidad por María Viena y sus compañeras de lucha, para que puedan hacerse presentes en este lugar para expresarse sobre el hecho”, dijo el diputado Funes.

miguel funes (UC): “Las torturas están íntimamente ligadas al asesinato de Fabián, y vaya si hay muestras de eso por el comportamiento de los cinco miembros de la Bonaerense que se fugaron recientemente”.

La Justicia de Morón, en el segundo juicio, sobre la muerte de Gorosito, absolvió a los policías involucrados. Según señaló Margarita Jarque, “la trama de impunidad” que rodea al caso es producto de la “omnipresencia policial” en Mariano Acosta. “Fue por las continuas amenazas que recibieron los testigos antes y durante sus declaraciones en el segundo juicio, luego de haber dado mayores precisiones en el primero”, apuntó la integrante de la CPM.

María Viera y su familia vienen sufriendo reiteradas amenazas por parte de la policía. Incluso, Viera relató que días después de la sentencia una camioneta se estrelló contra las rejas de su casa. La madre, que se mantiene con custodia en su domicilio, dijo que “la Justicia siempre se aparta y los cuida a ellos, a los policías. Siempre pasaba algo cuando a nosotros nos amenazaban. Esta condena no me sirve, pero al menos es un poco de justicia que tienen los chicos y Fabián. No sé si voy a tener justicia por él, porque los policías no fueron condenados por él, pero voy a seguir mi lucha para poder tener justicia”.

Por su parte, tanto Rosa Bru como Miriam Medina reflejaron su “preocupación” por “la seguridad de María y su familia”.

“Hay que tener en cuenta la seguridad de María y su familia, porque estos policías son mafiosos de la Bonaerense, que se cree dueña de la vida de nuestros jóvenes”, alertó Medina.