El peor final. Finalmente se confirmó que el cuerpo encontrado en un hotel alojamiento del barrio de Flores es el del periodista Martín Licata (su seudónimo era Martín D’Amico), de veintisiete años, que era intensamente buscado desde el pasado sábado.

Una cicatriz en su abdomen fue la clave para asegurar que se trata de Licata. El cadáver fue reconocido por su madre, Mónica.

La mujer había contado que su hijo ya había recibido amenazas e insultos por las redes sociales. En tanto, desde La Batalla Cultural, colectivo donde participaba, aseguraban que había sido abordado y golpeado en la calle.

Licata colaboraba además en el portal Hegemonía, así como con aportes en el sitio web KontraInfo. Actualmente cursaba el CBC para ingresar a la carrera de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires.

La familia había presentado un habeas corpus en la Fiscalía Nº 5 a cargo de César Troncoso. Allí se habían confirmado resultados negativos respecto del registro del joven en dependencias públicas.

Mónica también había relatado que sus textos “no eran investigaciones, sino textos teóricos, filosóficos y críticos con la gestión del gobierno”.

“Hace dos meses, fue interceptado y agredido en la calle por un grupo y además venía recibiendo amenazas constantemente por su militancia. No queremos dramatizar ni sacar conclusiones. Sólo queremos que Martín aparezca ya, queremos que la fiscalía ponga los recursos que tiene para encontrarlo”, se podía leer en el Facebook de La Batalla.

Ahora la investigación por la muerte quedó en manos del fiscal Marcelo Roma. La pesquisa se centrará en ubicar a la acompañante de Licata, la cual había ingresado con él al lugar y se había retirado sola. El occiso fue encontrado el mismo sábado pero no tenía ni su celular ni ninguna identificación. Los primeros datos de la autopsia arrojaron una muerte por asfixia por compresión