En el cierre de la segunda jornada del Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico organizado por el Consejo Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales (CLACSO), y rodeados de una multitud que gritaba “aquí está el pueblo sin miedo, sin miedo de luchar”, disertaron la excandadita a vicepresidenta de Brasil, compañera de fórmula de Fernando Haddad y dirigente del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), Manuela D’Avila, y el excandidato a presidente y dirigente del Movimiento de Trabajadores Sin Techo, Guilherme Boulos.

Los dirigentes hablaron como parte de la VIII Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales. Durante su intervención, Boulos señaló que “estamos en un momento difícil del mundo, de América Latina y, sobre todo, de Brasil. Con la elección de Bolsonaro ganó la más perversa de las alianzas. Una alianza del ultraliberalismo económico que ataca los derechos, la jubilación de los trabajadores, que ahora, de manera vergonzosa, creó las condiciones para retirar a más de 10 mil médicos cubanos de Brasil […] El ultraliberalismo que ataca a los más pobres, que privatiza todo en alianza con el conservadurismo moral, que quiere fiscalizar el trajo de los profesores con el infame proyecto ‘Escuelas sin partido’, y que en verdad es ‘Escuelas con censura’, ‘Escuelas con mordaza’, y que el pueblo brasilero no va a dejar pasar. El conservadurismo moral, que ataca a las personas LGTB y a toda forma de diversidad, en alianza con el más duro autoritarismo político”.

Boulos: “mientras ellos globalizan el miedo, nosotros globalizamos la esperanza. Mientras ellos globalizan el autoritarismo, nosotros globalizamos la resistencia. Nos mueve la convicción de que estamos del lado cierto de la historia y que estamos plantando los cimientos de nuestro futuro”.

“Algunos dijeron o creyeron que exagerábamos cuando decíamos que Bolsonaro era un riesgo fascista. Es preciso entender quién es Bolsonaro a partir de sus propias palabras. Alguien que defiende la dictadura militar, que exalta a los torturadores como héroes, alguien que dice, una semana antes de las elecciones de segunda vuelta, que su oposición debía escoger entre la cárcel o el exilio. Nosotros le dijimos en esa ocasión y le decimos aquí nuevamente: ‘Bolsonaro, nuestra elección no es la cárcel ni el exilio, son las calles de Brasil para resistir la tiranía’”, sostuvo.

Boulos remarcó: “mientras ellos globalizan el miedo, nosotros globalizamos la esperanza. Mientras ellos globalizan el autoritarismo, nosotros globalizamos la resistencia. Nos mueve la convicción de que estamos del lado cierto de la historia y que estamos plantando los cimientos de nuestro futuro. Por la democracia, por nuestros derechos, por la unidad de los pueblos latinoamericanos: ¡Hasta la victoria!”.

Por su parte, D’Avila afirmó que “no hay mal que dure para siempre ni hay invierno que la primavera no venza, y los Foros Sociales Mundiales nos recuerdan eso. Por eso la importancia de este Primer Foro de Pensamiento Crítico”.

“Todos coincidimos en que lo que sucedió en Brasil se da en el marco de un país que vive una crisis económica profunda, una crisis que no es brasilera, la crisis de un sistema, la crisis del capitalismo que asola al mundo y que se materializa en Brasil de una forma muy severa. Creo que también estamos llegando al consenso de que el capitalismo no necesita más de salidas aparentemente ‘democráticas’ para enfrentar su crisis. Eso generó en Brasil el caso Bolsonaro. Una crisis del capitalismo que no necesita más de la democracia o de la máscara de la democracia. Pero creo que hay también otro conjunto de cuestiones que necesitamos debatir”, aseguró.

D’Avila detalló que algunos intelectuales señalan que llegamos al fin de todo aquello que construimos con la Revolución francesa y que ya no existe el espacio común, ni la gramática común que permitía debatir en conjunto las ideas. “Muchos de ustedes me paran y me preguntan: ‘¿Cómo el pueblo brasilero, ese pueblo extraordinario, alegre, generoso, generó ese monstruo (Bolsonaro), ese neofascista?’. Bueno, no podemos imaginar que todo surgió de la nada. Lo que la vida viene mostrando es que ha desaparecido el espacio común que compartíamos con todas esas personas. No tenemos más una gramática común. Es por eso que las mentiras y el odio crecen de manera tan intensa en ese otro espacio”, sostuvo.

D’Avila: “El fin de la segunda vuelta en Brasil dejó claro que los hombres y mujeres de nuestro espacio político están más avanzados que buena parte de los dirigentes de nuestros partidos. El pueblo superó sus diferencias, fue a la calle con humildad para oír críticas, pero con centralidad en lo que era lo más importante: estar unido y movilizado. Este es el camino de lo que será la resistencia en Brasil: unidad y movilización”

D’Avila explicó que “en aquel espacio de asamblea permanente (Internet) la derecha se fue organizando y construyó sus verdades a partir de una gramática no común con la nuestra, basada en el odio, en la mentira, en la idea de que el comunismo es el enemigo universal”. “El fin de la segunda vuelta en Brasil dejó claro que los hombres y mujeres de nuestro espacio político están más avanzados que buena parte de los dirigentes de nuestros partidos. El pueblo superó sus diferencias, fue a la calle con humildad para oír críticas, pero con centralidad en lo que era lo más importante: estar unido y movilizado. Este es el camino de lo que será la resistencia en Brasil: unidad y movilización. No es momento de hegemonismos, ni de falsos protagonismos”, aseguró.

D’Avila concluyó: “Tenemos un camino: la movilización, la calle y la lucha. Eso también explica nuestra derrota: la incapacidad de haber previsto su fuerza y haber priorizado la unidad de los partidos para vencer y garantizar un futuro mejor para nuestro pueblo. No hicimos eso hace un año, hagámoslo de acá en adelante. La primavera siempre vence al invierno”.