AMET es uno de los cinco gremios de alcance nacional. Junto con los otros CTERA, SADOP, UDA y CEA pelea por la aplicación de la ley de paritaria nacional que el gobierno de Mauricio Macri derogó a comienzo de año. En diálogo con Contexto, su titular Sara García expresó su preocupación por la caída del salario y de la inversión en políticas educativas.

¿Qué balance hace de la situación de la educación técnica en el país?
En lo salarial, los docentes de las escuelas técnicas no escapamos a lo que pasa a nivel general en la educación. Nuestros salarios son iguales a los de cualquier docente de escuela media. Al no haber paritaria nacional, nuestro salario inicial es pobrísimo, es un 20% arriba del mínimo, vital y móvil. En 2016, cuando funcionaba la paritaria nacional, logramos una excelente modificación del Fondo de Incentivo Docente (FONID). En febrero de 2016 pasamos a tener lo que tenemos actualmente, que lamentablemente son 1.200 pesos que no se han modificado, que van para los docentes de todo el país.

¿Cómo se encauzan los reclamos salariales con la paritaria nacional derogada por el gobierno?
Exigimos el cumplimiento de la ley. Hemos hecho presentaciones; en algunos casos no hemos tenido respuestas y en otros a medias. A la vez hemos tenido fallos en contra. Argumentamos que los fondos nacionales de Nación, el FONID y el Fondo Compensador no alcanzan en seis jurisdicciones el mínimo para sus maestros. Nos sentimos muy perjudicados por los jueces. Queremos discutir salarios, pero también condiciones laborales y carrera y formación docente, y esos son ítems que han sido duramente recortados en el presupuesto de educación.

“Queremos discutir salarios, pero también condiciones laborales y carrera y formación docente, y esos son ítems que han sido duramente recortados en el presupuesto de educación”

En la provincia de Buenos Aires los gremios denuncian fuertes subejecuciones del Fondo Nacional de Educación Técnica Profesional (ETP). ¿Esto ocurre en el resto del país?
Cuando hablamos de subejecución no tiene siempre que ver con que el INET no mandó la plata, sino también con que cada provincia no rindió como corresponde los fondos y cómo los gastó. Aunque también pasa que hay demoras en el envío de los fondos por parte del INET. En 2017 no hubo subejecución del total presupuestado, que eran alrededor de tres mil millones de pesos. Lo que preocupa es que queda un mes y medio para que termine el año y las provincias en su totalidad no hayan rendido, porque entonces claramente el INET no les repone.

De cara al año próximo, ¿qué panorama prevé a partir de los recortes previstos para educación?
Si el PBI se reduce, nuestro presupuesto se recorta. Y lamentablemente creo que se va a recortar, y ni hablar con respecto a la construcción de aulas, particularmente de jardines. No tengo dudas de que a nosotros no nos van a dar dinero para construcción. Vamos a sufrir la guadaña que sufre el país entero.

¿Cómo ve la intención del gobierno de Vidal de modificar los planes de estudio de las escuelas bonaerenses?
No estamos de acuerdo con la forma en que se encaró. Nunca hemos dejado de reconocer la necesidad de abordar discusiones para ver cómo está la escuela técnica. Porque con esto no miramos para otro lado: tenemos un nivel de desgranamiento muy importante entre el 2º y 3º año, y tenemos una matrícula de egreso muy floja: estamos entre un 25% y un 40%, dependiendo de las jurisdicciones. Queremos discutir, pero teniendo la certeza de que las fuentes de trabajo y las condiciones de trabajo no se van a afectar. En la provincia de Buenos Aires vemos que la discusión central es por el pan y la carne, y en medio de eso querés discutir por el televisor y la computadora, y no se puede.

“Queremos discutir, pero teniendo la certeza de que las fuentes de trabajo y las condiciones de trabajo no se van a afectar”

¿Cómo afecta a las escuelas técnicas la marcada caída de la actividad productiva?
En el gobierno hay un discurso contradictorio. Hay mucho esfuerzo del INET por impartir formación profesional, y entonces uno piensa que le preocupa la falta de oficios. Pero a la vez, si tenemos un país donde el desarrollo económico no pasa por plantearse un modelo de producción industrial, la escuela técnica estaría de más.

¿Cree que con el actual modelo económico la escuela técnica está desacoplada en el marco del proyecto de país de Cambiemos, más enfocado en la actividad financiera que en la productiva?
No, está en desacople el conjunto del país con respecto a la caída del sistema productivo, no solamente la escuela técnica. Desde el sindicato y la escuela hay que pelear para tener mejores condiciones de trabajo, y, en ese marco, tener una escuela técnica fortalecida es fundamental.