A la iniciativa del Municipio de comenzar a remover el adoquinado de las calles de La Plata para remplazarlo por asfalto se suma ahora el proyecto de construir más de cinco nuevas torres en diferentes puntos del casco céntrico. Ambas medidas renovaron las disputas donde se mezclan el patrimonio histórico y edilicio de la ciudad con los –siempre controversiales– planes de trazado y planificación urbana. Funcionarios, empresarios y organizaciones civiles otra vez en la pelea por el espacio público.

“Lo que vemos es una postergación del cuidado de la ciudad inaudita. La Administración actual fomenta una cosmética berreta, superficial en el trazado urbano. Como no hay obras serias en la ciudad, se atacan los rasgos característicos notorios, que requieren inversión y cuidado. Se talan los árboles, se revientan las plazas o se ataca el adoquinado”, dijo a Contexto el referente de la ONG Defendamos La Plata, Eduardo Karakachoff.

El espacio critica la “laxitud” con que se ha dado lugar a diversos proyectos urbanos de profundas modificaciones al espacio público y, sobre todo, a las condiciones de vida de los habitantes de la ciudad. Incluso, el proyecto de construcción de nuevos edificios aprobado este año incluiría demoler estructuras que también representan el patrimonio histórico.

Hasta el momento, la lista de emprendimientos edilicios incluye inmuebles de lujo en las zonas de 1 entre 47 y 48; 53 entre 17 y 18; 9 y 53; y 4 entre 54 y 55. Una de ellas afectaría de manera contundente el edificio de El Ayuntamiento, el histórico bar y club deportivo.

Por otra parte, el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA) denunció que el tránsito “creció en forma desordenada en La Plata, sin políticas de ordenamiento ni de mantenimiento o control técnico en la reconstrucción de pavimentos”, y que la Comuna habilitó “tránsito pesado donde debe ser restringido”.

Cabe destacar que este año se generaron discusiones en la conformación del Consejo Único de Ordenamiento Territorial (CUOT), dedicado a la revisión de los distintos proyectos inmobiliarios y de obras que entran en la ciudad, integrados por profesionales agrimensores, junto a legisladores del oficialismo y la oposición. Esto también ha generado varias fricciones en los frenos y avances en cada proyecto.

En esa línea, el CAPBA expresó: “No se han aplicado políticas de protección y preservación del adoquinado histórico como prueba la presencia de la Terminal de ómnibus en pleno centro platense. Las consecuencias están a la vista: caos de tránsito, desgaste del pavimento, falta de mantenimiento, gastos permanentes en bacheo, deterioro en la calidad urbana barrial”.

“No se han aplicado políticas de protección y preservación del adoquinado histórico. Las consecuencias están a la vista: caos de tránsito, desgaste del pavimento, falta de mantenimiento, gastos permanentes en bacheo, deterioro en la calidad urbana barrial”

Por su parte, Defendamos La Plata ya lanzó una campaña online en el sitio Change.org que ya tuvo centenares de adhesiones. “Sabemos que no se hicieron estudios técnicos, ni ambientales, ni siquiera se midió el gasto que a futuro le costaría a la ciudad mantener un asfalto en esas calles. Los adoquines requieren cero pesos en manutención, drenan nuestras calles, frena la velocidad de los automovilistas y evitan accidentes”, manifestaron

La ONG agregó: “En cada ‘bestialidad antipatrimonial’ que propone esta Administración hemos compartido el documento que el mismo intendente Garro nos firmó antes de asumir comprometiéndose con el cuidado del patrimonio platense. Tenemos una semana para demostrarles que la ciudad que ellos quieren bombardear nosotros la seguimos defendiendo”.