Las más de 40.000 personas que disfrutaron el show de Roger Waters no sólo dejaron una nueva postal de la magnitud que alcanzan los eventos en el Estadio Único de La Plata, sino que renovaron las discusiones sobre los manejos, intereses y complejidades que arrastra la gestión de este espacio de la ciudad, siempre controvertido en materia de planificación y presencia del Estado. Desde los conflictos en el transporte y el acceso a la ciudad, hasta los destinos de la recaudación de ganancias, un repaso por los detalles que rodean el escenario de espectáculos más importante de La Plata.

Sólo por los eventos del Estadio Único, en 2017 se recaudaron 346 millones de pesos, según estimó la Agencia Platense de Recaudación. En estos montos intervienen ganancias por estacionamiento, venta de merchandising, oferta gastronómica y otras más que se disputan entre tributos al Estado y las empresas productoras de eventos.

No obstante, las cifras millonarias que a priori pueden resultar positivas para la comunidad local no siempre representan un negocio redondo para la ciudad. Basta recordar la llegada de los Rolling Stones en 2016, donde la Comuna aceptó recibir una cifra doce veces inferior a lo que efectivamente le correspondía por tres recitales.

En el caso del espectáculo de Roger Waters, los medios de transporte se convirtieron en motivo de controversia debido a maniobras realizadas por Julio Garro para “facilitar el acceso”. Como era sabido, la Municipalidad dispuso “servicios especiales” de la Línea Oeste que partían desde el interior de la Terminal, lo que generó un conflicto con taxistas, que decidieron cortar las calles de salida de los ómnibus en repudio a la “competencia desleal” propiciada por el propio Ejecutivo.

Uno de esos micros incluso fue víctima del caótico tránsito de La Plata, quedó trabado –de manera literal– en una esquina y tuvo que ser rescatado por los pasajeros, todos espectadores del recital del exlíder de Pink Floyd en el Estadio Único. Las complicaciones para el acceso a la ciudad y la presunta falta de instalaciones para quienes provienen del interior o la Capital Federal ha sido motivo de discordia en otras ocasiones.

“En reiteradas ocasiones hemos presentado propuestas para que las personas no vengan y se vayan simplemente. Es entendible que la construcción de inmuebles para alojar personas lleva mucho tiempo, pero también se podrían generar intervenciones para que se consuma en la ciudad y dejar ganancias, más allá de lo que se paga en tasas e impuestos”, dijo a Contexto el concejal del bloque Unidad Ciudadana Gastón Castagneto en relación con la posibilidad de desarrollar la zona del Estadio Único, convertida hoy en territorio de “food trucks” y puestos de merchandising móviles que manejan grandes sumas de dinero.

Las disputas políticas también se filtran en la oferta cultural. Cabe recordar que en 2016 todas las miradas se posaron sobre la gobernadora cuando el grupo de rock argentino La Renga se vio impedido de tocar en La Plata. “La provincia también tiene lugar en la discusión de las ganancias, lo cual también hace dudar de si la ciudad es la principal beneficiada en estos casos”, agregó Castagneto.

Cabe destacar que en su último paso por Argentina, en 2012, Roger Waters logró colmar nueve veces el estadio de River Plate, mientras que en este caso tendrá una función más, además de la ya realizada el pasado martes.