Los cincuenta despedidos –y sus familias– de la histórica fábrica de calzado Gaelle de Avellaneda mantienen por estos momentos una permanencia pacífica en la planta de Mario Bravo 1965, ante lo que consideran podría ser un eventual desalojo. “Todxs con Gaelle” es la consigna que ya recibió decenas de adhesiones y acompañamientos.

“Lxs trabajadores de Gaelle llevamos noventa días de lucha a causa del despido injustificado de cincuenta compañerxs”, explicaron en un comunicado.

“Intercambiamos correspondencia, actuó la Justicia penal y el Ministerio de Trabajo. Los directivos de Gaelle respondieron con inasistencia e incumplimiento ante las distintas instancias y reclamos”, detallaron. “El abuso ejercido y el tiempo transcurrido ya no es algo que se pueda tolerar.”

“Decidimos en asamblea permanecer pacíficamente en las instalaciones de la empresa junto con nuestras familias hasta tanto se hagan presentes las autoridades ministeriales a fin de dar solución al presente conflicto garantizando su resolución y cumplimiento, que se ha dilatado durante meses con promesas incumplidas por parte de la patronal”, advirtieron.

“Somos cuatro adentro con nuestras familias y todos afuera que nos están haciendo el aguante”, explicó a Contexto Jorge, uno de los referentes de esta acción a la que consideran “drástica pero necesaria”. Los empleados dicen que “les han venido mintiendo”.

“Nos prometieron cosas hasta que no dimos más abasto”, agregó. La empresa se redujo de 350 operarios desde 2015 a menos de diez. El objetivo de la propietaria familia López es dedicarse a importar y no producir por la suba de los insumos y los tarifazos.

El problema es que estos cesanteados no cobraron indemnización. “Fueron ellos los que cortaron el diálogo y amenazan con no pagarnos nada”, completó el delegado. “Queremos que venga alguien de Nación o el ministro de Trabajo (Marcelo) Villegas para que interceda y los ubique”, reclamó.

“De regreso a Gaelle para seguir acompañando a lxs trabajadorxs ante la presencia de funcionarios judiciales y la amenaza de un desalojo. Conciencia de clase, unidad de lxs trabajadorxs!”, posteó el diputado provincial Miguel Funes, de FpV-PJ. El temor a un ingreso de las fuerzas de seguridad para desocupar el inmueble aumentó la tensión.