El 2018 estuvo marcado por una serie de incidentes en los hospitales bonaerenses que no terminaron en grandes tragedias de casualidad. Cortes de luz en quirófanos y salas de cuidados intensivos en La Plata y hasta la caída de un ascensor con un paciente y un camillero en el Evita de Lanús. Ya en varias oportunidades desde Contexto se ha advertido que la salud provincial “está dinamitada”.

A los problemas de infraestructura se suman las demoras de IOMA para pagar las prestaciones, la falta de medicamentos para pacientes diabéticos o la carencia de insumos a nivel general. El reemplazo de la ministra Zulma Ortiz, que salió en malos términos, por Andrés Scarsi, de bajísimo perfil, es otro síntoma del desinterés sobre el área.

Una explicación a esta problemática –no definitiva, pero importante– seguramente sea la subejecución presupuestaria en varios nosocomios y programas en la que Cambiemos cae sistemáticamente. La denuncia corresponde a 2017 y sale del bloque de diputados del FpV-PJ en la Legislatura.

Se trata de un pedido de informes de la legisladora Mariana Larroque que fue presentado en la última sesión en la Cámara Baja. Según el detalle, son unos 1.200 millones de pesos en total los que la cartera no gastó a pesar de las evidentes deficiencias que hay:

  • 32 millones en el Área de Coordinación del Sistema Hospitalario.
  • 14 millones en el Hospital Interzonal General de Agudos “Evita” de Lanús.
  • 18 millones en el Hospital Interzonal General de Agudos de Avellaneda.
  • 20 millones en el Hospital Interzonal Materno-Infantil “Dr. Tetamanti” de Mar del Plata.
  • 13 millones en el Hospital Interzonal General de Agudos “Dr. Allende” de Mar del Plata.
  • 25 millones en el Hospital de Niños “Sor María Ludovica” de La Plata.
  • 15 millones en el Hospital Interzonal General de Agudos “Gral. San Martin” de La Plata.
  • 268 millones en el Programa Materno Infantil y Nutrición ProMIN (un 40%).
  • 519 millones en el programa SAMO (Ley Nº 8.801/77).
  • 18 millones en el programa provincial de Control del Cáncer.
  • 10 millones en el plan de Salud Mental y Adicciones.
  • 47 millones en el plan de Emergencias Sanitarias y Catástrofes.
  • 16 millones en el plan de Epidemiología e Información Sistematizada.
  • 3 millones en el CUCAIBA.

“En un modelo económico que propone el ajuste en los sectores sociales de mayor vulnerabilidad social, con un persistente aumento de población en condiciones de pobreza e indigencia, la provincia de Buenos Aires replica estas políticas con el consiguiente impacto en la salud de la población”, dice la iniciativa en sus argumentos

“En este contexto y desde el año 2016, son cada vez más los programas del Ministerio de Salud provincial que son recortados o dados de baja, a lo que se suma la desarticulación de equipos territoriales que acercaban el servicio de salud a la comunidad en materia de promoción y prevención”, agrega.

En su exposición en el recinto, Larroque habló de un “doble ajuste presupuestario” en salud, el de la desarticulación de políticas públicas y la falta de eficiencia del Ejecutivo para cumplir con lo planificado en la ley de leyes.

La encargada de defender al oficialismo fue la radical Alejandra Lorden. Aunque no le quedó otra que reconocer esas cifras, buscó explicar que esos “porcentajes de subejecución son los que se vienen dando año tras año desde el gobierno anterior”.

Retomó el tema Florencia Saintout, presidenta de la bancada de Larroque, para “que quede claro” que “cuando en salud no se ejecuta un presupuesto se pierden vidas, se pierden posibilidades de vivir bien”. Para la representante de La Plata, es una situación que causa mucha dolor”. “La situación que plantea la diputada de Cambiemos es absolutamente fantasiosa”, consideró. “En el Hospital San Martín de La Plata fueron sus trabajadores los que salvaron a los bebés de Neonatología cuando se quedaron sin luz”, ejemplificó Saintout.