Cartoneros y carreros de La Plata recibieron un fuerte apoyo en el reclamo que mantienen contra la gestión de Julio Garro por el cese de las confiscaciones de caballos y por una ampliación del programa de reciclaje con inclusión social. En una jornada frente a la Municipalidad y la Catedral, fueron bendecidos y respaldados por el arzobispo platense Víctor “Tucho” Fenández.

Además de la ceremonia formal de ungir los carros y elementos de trabajo con agua bendita, el religioso –de estrecha relación con el papa Francisco– se acopló al pedido a la Comuna. “Simplemente están pidiendo preservar esta fuente de trabajo”, señaló.

Fernández (Arzobispo de La Plata): “No se permite la tracción a caballo, que está bien, pero están estos carros que son una buena alternativa para que sigan haciendo su trabajo”.

“Si se los quitan, ¿qué van a hacer, en qué se van a meter para poder alimentar a sus hijos?”, se preguntó. “Sólo piden tener sus carros”, repitió. “No se permite la tracción a caballo, que está bien, pero están estos carros que son una buena alternativa para que sigan haciendo su trabajo. No es mucho lo que piden y es mucho lo que sufren”, consideró.

Quienes encabezaron la jornada fueron los integrantes de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), que están dentro del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE).

Este martes, Rodrigo Bernales, referente del sector, habló con radio FM CIELO y dio cuenta de la “persecución” que se profundizó en “los últimos tres meses” por parte de Control Urbano. “Nos sacan los carros con caballos y también los carritos a mano que habían sido pautados”, detalló. “Queremos más cupos y no nos dan.”

“Muchos compañeros son muy creyentes, y creíamos que bendecir los carros nos iba a ayudar a visibilizar este reclamo”, evaluó. “Es una discusión monetaria, de si le das miles de millones a un empresa como Esur o a un sistema de reciclado con inclusión social”, comparó.

“Vayan a cartonear un día a ver cómo quedan”

“Tucho” –como le dicen desde su Córdoba natal– cuestionó a “la gente de clase media que critica a los más humildes”, que “dicen que no tienen ganas de laburar y uno los ve a ellos trabajando de mañana a noche, de lunes a domingo, para llevar el pan a sus hijos”.

El arzobispo refirió que “es un trabajo pesado y duro”. “Cuando uno escucha esas críticas yo les diría: vayan a cartonear un día a ver cómo quedan”, y además valoró que quienes realizan esa tarea “saben reciclar y separar los materiales para que la ciudad sea más ecológica”.

Rodrigo Bernales (referente cartonero): “Nos sacan los carros con caballos y también los carritos a mano que habían sido pautados. Queremos más cupos y no nos dan”.

Fernández les entregó medallitas bendecidas a los presentes, quienes le retribuyeron tal gesto obsequiándole un cesto para que en el templo comiencen a separar el material reciclable de los residuos húmedos.

Respecto de la cantidad de personas que incurren en este tipo de tareas informales, Fernández dejó en claro que, “aunque no es tanto, hay un incremento en la cantidad de cartoneros porque el que se queda sin trabajo y no encuentra se empieza a desesperar y recurre a esta alternativa”.