Por Ramiro García Morete

“Más negra que la noche/ más dorada que el sol”, canta una voz aguardentosa entre quejidos de guitarra eléctrica y una base electrónica como una neblina sobre las ruinas de algo que pudo ser un arrabal rioplatense o una fábrica de Manchester. La muerte (o “la bicha”) repta por ahí. A decir verdad, habita en todas las cosas y no sólo en ciudades o sonidos derruidos. Cuando Santiago Alcaráz y Hernán Menard, tras tantas noches de bares, amigos y escenarios compartidos, decidieron unir fuerzas, lo entendieron. Al aire denso de este tiempo gobernado por la represión, el hambre y la policía del sentido no lo representan tanto reggaetón y jingles edulcorados. Se sabe que sólo en la noche brillan las estrellas y que muchas de ellas son el fuego de un pasado que alumbra el presente. El también conocido como Chico Ninguno y el cantor de Malayunta Orquesta miran hacia una cultura y bagaje que contienen dark, post punk, industrial y electro pop, entre otras, para dar vida a un El libro de los dragones. Se trata de un EP oscuro en sonido y claro en concepto, casi como un pequeño poema maldito escrito con carbón sobre paredes llenas de grietas. Porque, como dijo el poeta, hay grietas en todas las cosas: así es como entra la luz.

“La relación viene de mucho antes, a partir de lugares y amigos en común –introduce Alcaraz–. Y vimos que teníamos gustos similares en ciertas cuestiones. Hasta que no dio para más y nos juntamos a tocar”. Tras algunas participaciones en la banda de Menard, llegaron las vacaciones de invierno y un poco de tiempo para ambos. Alcaraz llevó su estudio a la casa de su amigo y durante un par de días dieron sonido y forma a un concepto que estaba definido: “Queríamos hacer una banda oscura. Veíamos que una época difícil y oscura necesitaba una banda que diera testimonio, que diera fe de eso. Nos interesaba representar el concepto de banda oscura o austera, más que una cuestión de sonido puntual. Eso se va a ir definiendo a partir de las canciones. Hay muchos sonidos que nos interesan, muchas ideas musicales que nos interesan. Y vamos a tratar en el futuro. Por ahora es un disco austero, pocos detalles, robusto, una piedra en bruto que iremos trabajando”.

“Queríamos hacer una banda oscura. Veíamos que una época difícil y oscura necesitaba una banda que diera testimonio, que diera fe de eso”

Dentro de lo lúgubre hay lugar para un humor o cinismo que alcanza su punto álgido con “Apología”: “Hay oscuridad y nos divertimos mucho haciéndolo. Creo que a ambos nos queda y nos gusta ese papel. Nos divierte mucho hacerlo. Maneja cierto nivel de ironía”.

En el tándem, Alcaraz analiza los roles: “Menard me parece un aporte fundamental al simbolismo de la banda. Un tipo barbudo y muy en b-side, el dark side. En lo musical no sólo aportó en letras sino cierta idea de cómo hacer las canciones, cierta música”. Y agrega: “De mi parte aporto la producción, cierto conocimiento del sonido y parte de ese simbolismo quizá desde un lugar más moderno. Ambos escuchamos bandas diferentes, con diez o quince años de diferencia, pero con una misma idea. Hay un cruce generacional muy interesante en vista de lo que puede ocurrir”.

Mientras tanto, lo que ocurrirá es la presentación este 3 de noviembre a las 21 hs en Casa Unclán (5 e/ 63 y 64). Y luego un viaje a Tandil el 1º de diciembre. “Tenemos muchos planes, queremos sacar otro EP. Al ser una banda nueva, tenemos mucha energía, así que trataremos de aprovecharlo.”