El Presupuesto 2019 que diseñó el gobierno nacional bajo el atento control del Fondo Monetario Internacional (FMI), que tuvo media sanción en la Cámara de Diputados, ha recibido un amplio rechazo por los ajustes que conlleva en materia social en pos de reducir el déficit fiscal. Entre las áreas sensibles afectadas se encuentran salud, educación, prestaciones sociales, desarrollo social, trabajo y vivienda, y urbanismo.

En los últimos días, un informe elaborado por el colectivo de ONG Infancia en Deuda (ID) alertó por los recortes previstos en el presupuesto para los programas que dependen de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF), bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social que encabeza Carolina Stanley. Sectores sociales sobre los que caen con mayor fuerza los efectos de la crisis social y económica que desató la alianza Cambiemos, que redundó en la aceleración inflacionaria, la caída de la actividad y el empleo, y el aumento de la pobreza.

La SENNAF se financia a través de una partida general común a todos los programas y mediante partidas específicas asignadas a cada programa. En términos reales, la reducción de los montos para esta Secretaría es del 34,55% en relación con el presupuesto asignado en 2018.

Entre los programas afectados dentro de esta Secretaría se encuentra el de Acciones para la Promoción y Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, donde el recorte para 2019 es del 21,45% en comparación con los fondos destinados este año.

“Este programa está a cargo de acciones tales como el acompañamiento para el egreso de jóvenes sin cuidados parentales, políticas federales destinadas a adolescentes en conflicto con el sistema penal y el Programa de Acompañamiento a Familias en la Crianza de Niños –Primeros Años–”, señalaron en el informe.

En tanto el Programa de Promoción y Asistencia a Espacios de Primera Infancia, destinado a niños y niñas de entre 45 días y cuatro años, tendrá un recorte del 75,27% en términos reales.

el Programa de Promoción y Asistencia a Espacios de Primera Infancia, destinado a niños y niñas de entre 45 días y cuatro años, tendrá un recorte del 75,27%.

A esto se suma la subejecución presupuestaria de este año: al mes de octubre sólo se gastó el 41,31% de los recursos asignados en el presupuesto vigente, y un 29,61% de los que fueron originalmente presupuestados.

En el informe se detalla que este último programa es de especial atención, considerando que esta etapa “es la base de la salud física y mental de niñas y niños, y también de su seguridad emocional, su identidad cultural y personal, y del desarrollo de sus aptitudes”.

A su vez, el programa de Atención de la Madre y el Niño, cuyos objetivos son mejorar la cobertura y calidad de los servicios de salud y las posibilidades de acceso a ello de mujeres, niñas, niños y adolescentes, tendrá una disminución en términos reales del 67,07%, y del 71,13% si se considera el presupuesto aprobado por el Congreso para 2018.

El informe también describe el aspecto regresivo del presupuesto en relación con la educación, en particular la inversión en “infraestructura escolar”, es decir, reparación, ampliación, construcción de edificios escolares, adquisición de equipamiento áulico, informático y de comedores escolares, a cargo del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.

En este caso, el porcentaje de ajuste alcanza el 79,12% si se compara el proyecto actual con el monto que el Poder Legislativo previó para 2018 mediante la Ley de Presupuesto N° 27.431, que era de 12.523.913,871 de pesos en términos reales.

Estos recortes tendrán un duro impacto en las condiciones de estudio de alumnos y alumnas. De ser aprobado este presupuesto sin cambios en el Senado en estos aspectos, en el próximo ciclo lectivo se proyecta equipar 3.953 aulas menos que el año anterior y construir 1.543 aulas menos. En metros cuadrados, se proyecta construir 359.064 menos que el año anterior.

El área de infraestructura escolar también tuvo una fuerte subejecución presupuestaria para el actual ciclo, ya que a octubre se ejecutó el 29% de los recursos asignados.

Por último, en lo referido a la construcción de jardines, un lema de la campaña 2015 de Cambiemos, la comparación entre el presupuesto aprobado en 2018 y el proyectado para 2019 arroja una reducción del 69,06% en términos reales.

Desde Infancia en Deuda advierten que estos ajustes no respetan los compromisos internacionales de derechos humanos adoptados por el país, que proscriben todo tipo de medida regresiva que atente contra los derechos sociales de niñas, niños y adolescentes

“En el último examen relativo a nuestro país, el Comité de Derechos del Niño de la ONU hizo un claro llamamiento a que las medidas regresivas producto de la crisis económica sean adoptadas después de evaluar todas las demás opciones posibles, garantizando que los niños, niñas y adolescentes, principalmente quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, sean los últimos afectados. El Comité instó a que las partidas presupuestarias de niñez estén protegidas frente a la crisis”, sostuvieron, y pidieron que el gobierno respete la Ley Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. “Las condiciones en que se asume deuda pública no pueden importar una reducción injustificable de las capacidades estatales para proteger y hacer efectivos los derechos humanos, especialmente de las niñas, niños y adolescentes”, finalizó el informe.