La confirmación del inicio de la obra del paso a nivel del tren de 1 y 32, en La Plata, volvió a renovar las discusiones sobre la viabilidad o no del proyecto, hecho que en su momento generó desencuentros entre vecinos, funcionarios y autoridades sobre el impacto que podría generar el emprendimiento en el espacio público. Con la inminente puesta en marcha de los trabajos, los profesionales volvieron a cuestionar el avance del plan tasado en más de 300 millones de pesos, e insisten vías alternativas, como soterrar el ferrocarril.

“Este proyecto es malo para el trazado urbano. Esto tiene un costo muy alto y la historia de esta ciudad indica que el que debería cambiar de nivel debería ser el ferrocarril y no el peatón. Esta es una ciudad para el peatón, no para vehículos”, dijo a Contexto Gustavo Cremaschi, arquitecto y profesor de la Facultad de Arquitectura de la UNLP.

Gustavo Cremaschi (arquitecto y profesor de Arquitectura de la UNLP): “Esto tiene un costo muy alto y la historia de esta ciudad indica que el que debería cambiar de nivel debería ser el ferrocarril y no el peatón”.

“Esta obra soluciona parcialmente el tema de los autos, pero con el tiempo van a tener que hacer otras obras, otros túneles, por encima de las catenarias, que a la larga terminan dando un costo más alto”, advirtió.

Cremaschi es uno de tantos miembros de la comunidad que pujaron por el proyecto alternativo de enterrar las vías del Roca, con el argumento de que el bajo nivel aislaría Tolosa, complicaría aún más la circulación e incluso podría aumentar la inseguridad.

“Con proyectos que ya están planificados y diseñados, la alternativa de soterrar el tren implica dejar preparada a futuro la ciudad para posibles redes subterráneas, vehículos colectivos eléctricos hacia el centro de la ciudad”, agregó el urbanista.

Hace semanas, las detracciones frente al proyecto del bajo nivel tanto en vecinos como en asociaciones civiles, motivaron un pedido de informes a Nación por parte del legislador provincial Guillermo Escudero respecto de qué aspectos se tuvieron en cuenta a la hora de considerar ideas alternativas.

Entre las principales voces opositoras se encuentra la asociación Iniciativa Urbana, que ha planteado en múltiples ocasiones la opción del soterramiento. Su vocero, el arquitecto Fernando Sibecas Bacci, dialogó con Contexto y dijo: “No consideramos la propuesta del paso bajo nivel porque creo que hay que pensar una solución integral del transporte en la región. Medianamente soluciona el conflicto del tránsito y nada más. Por otro lado, no sé cómo solucionarían el caso de los pasos de 1 y 38 y 1 y 528 que están incluidos en el proyecto. No sé cómo se resolverá eso porque es inviable a menos que saquen la plaza”.

El proyecto del paso a nivel le fue encargado a la Facultad de Ingeniería local en 2016 y prevé que ambas manos de la 32 pasen soterradas, divididas bajo las vías y la avenida 1. La obra, que estaría terminada en quince meses, también incluye el cierre del cruce por calle 2 y la apertura de calle 4, lo que conformará la arteria de conexión entre Tolosa y Barrio Norte.

Fernando Sibecas Bacci (asociación Iniciativa Urbana): “No consideramos la propuesta del paso bajo nivel porque creo que hay que pensar una solución integral del transporte en la región”.

Las empresas Eleprint, Electra y OCSA serán las encargadas de las tareas. Entre los negocios del Grupo se distinguen desde una hormigonera y una urbanización hasta la franquicia de una cadena de gimnasios.

“En general, en lo que concierne al Municipio de La Plata, es bastante pobre todo lo que hace a planificación urbana. Elementos como la bicisenda de 12 –que no usa nadie– o como el proyecto de Metrobús me parecen una ridiculez. No ha habido propuestas interesantes en estos tres años. Después están los intereses económicos que puede haber detrás de este tipo de proyectos”, señaló Sibecas Bacci.