La sesión del Concejo Deliberante de La Plata fue tensa por la iniciativa de Cambiemos de adecuar los precios de las empresas de la obra pública mediante una “cláusula gatillo”, pero sin garantizar el mismo beneficio a los sueldos de los trabajadores. Se trata de una ordenanza municipal que establece una modificación automática de precios en las inversiones acorde a la inflación que finalmente fue aprobada por los ediles oficialistas. El bloque de Unidad Ciudadana FpV-PJ la rechazó y denunció que el proyecto “es para los empresarios y no tiene en cuenta a los trabajadores de la región”.

“Hemos planteado modificaciones. Entendemos que las empresas deben tener su ganancia, que la actividad debe ser redituable. La obra pública en provincia aumentó un 36%, pero la canasta básica aumentó un 46% y no se actualiza en la misma medida el salario de los trabajadores. Hay que gobernar para todos”, disparó la concejal Lorena Riesgo, una de las que se opuso al proyecto presentado en el recinto por el concejal macrista Julio Irurueta. La medida en la ciudad de La Plata va en sintonía con un régimen similar que aplica ya para provincia y nación.

lorena riesgo (Pj): “La obra pública en Provincia aumentó un 36%, pero la canasta básica aumentó un 46% y no se actualiza en la misma medida el salario de los trabajadores. Hay que gobernar para todos”.

Desde el bloque de Unidad Ciudadana expresaron: “Propusimos que se incluya una obligación para que se contrate mano de obra local, pero no se tomó en cuenta. La realidad es que no toman medidas en beneficio de los trabajadores sino de un sector de la obra pública. No piensan en la gente que no llega a fin de mes, como los cooperativistas, pero sí en el empresariado”.

“Propusimos que se incluya una obligación para que se contrate mano de obra local, pero no se tomó en cuenta. No piensan en la gente que no llega a fin de mes, como los cooperativistas, pero sí en el empresariado”

Si bien la propuesta fue planteada por el oficialismo como un modo de eludir “la especulación empresarial con los precios”, el principal punto que se le discute es que los aumentos se darán igual pero “blanqueados” por la cláusula puesta por el propio gobierno. A su vez, la ordenanza no aclara qué garantías quedarán para los salarios de los trabajadores de la construcción, hoy acorralados por paritarias a la baja. “Esto representa actualizar los precios para los empresarios, pero no se actualiza para los trabajadores”, agregaron desde la oposición.

Una vez más, la concejal radical Florencia Rollié volvió a darle la espalda a Cambiemos y decidió votar en contra de la iniciativa, como también se había pronunciado en contra de la aprobación de la Guardia Urbana en la sesión anterior. Rollié criticó la falta de detalles e información sobre precios y obras y sostuvo que es “poco serio votar sobre algo tan delicado cuyas consecuencias se desconocen”.

La ordenanza consiguió la aprobación en el recinto, aun a pesar de haber existido opciones alternativas, que no habrían sido discutidas por el oficialismo.

Nuevas disputas por los ambulantes

Otro de los puntos de mayor fricción tratados en la sesión fue el de la relocalización de vendedores ambulantes en un predio de Altos de San Lorenzo, en especial de la gran mayoría de los puesteros de Parque Saavedra. La medida fue rechazada una vez más por el sector de Unidad Ciudadana, FpV y PJ, sumada la concejal radical Rollié.

La iniciativa fue descrita como una maniobra del oficialismo para sacarse de encima la mano de obra precaria y trasladarla lejos del casco urbano. “Estamos habilitando una feria a cielo abierto como si fuera un shopping”.

Se criticó con fuerza el “paseo de compras” y se puso en sospecha la relación entre el conjunto de vendedores ambulantes y la comisión que ideó su creación. “Esto parece esconder el beneficio de apenas unos pocos que lucran con la vía pública y sus trabajadores”, sentenciaron.