Por Pablo Pellegrino

“Indignidad” fue la palabra con la que el presidente del bloque de Diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, definió el rol del gobierno en la negociación por el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la revelación del periodista de Clarín, Marcelo Bonelli, sobre el interés del organismo de darle media sanción al presupuesto nacional antes del 26 de octubre, cuando se decidirá el futuro del préstamo ampliado al país.

En su artículo, el columnista sostiene que los principales inversores del mundo tienen dudas de la capacidad de Macri de sostener el ajuste que exige el FMI y “un miedo profundo a que vuelva Cristina”. “Lagarde quiere que ese día ya haya media sanción del Presupuesto, para acallar a los revoltosos”, afirma.

La cita de los revoltosos es un detalle, ya que es conocida la intención del gobierno de tratar la semana que viene el presupuesto en la Cámara Baja. El martes, el oficialismo buscará tener dictamen favorable en la Comisión de Presupuesto y Hacienda y avanzar sobre el debate parlamentario el miércoles 24.

“El gobierno fue incapaz de armar el #PresupuestoDelAjuste en la Rosada, lo hizo el FMI en Washington y ahora los apuran”, cuestionó Rossi a través de su cuenta de Twitter.

Aunque todavía no está definida la estrategia de cada uno de los bloques frente al posible tratamiento del presupuesto antes del viernes en el que el FMI podría aprobar el nuevo acuerdo, otros dirigentes de la oposición se manifestaron en el mismo sentido que el diputado kirchnerista.

El gobernador de la provincia de Tucumán, Juan Manzur, que el miércoles pasado fue anfitrión de uno de los actos por el Día de la Lealtad Peronista con la presencia de referentes de distintos espacios del justicialismo, manifestó que antes de votar “primero hay que ver lo que se firmó. Nadie lo vio”. Consultado por periodistas nacionales luego del acto, el mandatario provincial criticó el fuerte recorte de gastos del Estado contenido en la norma y el peso de los intereses de la deuda para el ejercicio 2019.

También desde el Frente Renovador el diputado Marco Lavagna cuestionó varios de los puntos del texto durante su exposición en el coloquio de IDEA. “Estamos discutiendo un presupuesto sobre el que el acuerdo que se vaya a firmar va a tener implicancias y no lo conocemos”, expresó el referente económico del massismo en el Parlamento, y pidió claridad en torno a las condiciones que el Fondo exija en el nuevo acuerdo: “No nos quedemos con los títulos, porque después las condiciones siempre terminan siendo mucho más grandes de las que se conocen”.

En el mismo foro empresarial, el oficialista Luciano Laspina, que preside la Comisión de Presupuesto, se mostró confiado sobre la posibilidad de avanzar con el dictamen el martes y destacó que “se trata de una ley fundamental, que por primera vez busca tener equilibrio fiscal”.

Un debate que promete fuerte presencia de “revoltosos”

La caracterización de Lagarde que escribe el periodista de Clarín llega en un momento donde la resistencia al ajuste planteado por el gobierno en la Ley de Presupuesto va en aumento. A los dirigentes de la oposición se sumaron ya los gremios de todos los niveles educativos, dependientes de uno de los rubros que más sentirán el recorte pactado con el organismo internacional.

Además de los gremios, también habrá movilización de movimientos sociales durante el debate de la norma. Y para noviembre la CGT anunció un nuevo paro general, esta vez por 36 horas y con movilización.

La IDEA fija

Como si el gobierno no tuviera ya suficientes problemas en el plano económico, el presidente Mauricio Macri volvió a insistir con la reforma laboral y atribuyó al sindicalismo la falta de generación de empleo. 

Aunque los datos lo desmientan, el presidente sostuvo durante la conferencia anual de IDEA que se “obsesiona todos los días” por el empleo. “No podemos tener un costo logístico que es el doble de la región, no podemos tener métodos mafiosos. Si esto no cambia, cientos de miles de puestos de trabajo no se van a generar. No es una cuestión personal, limita nuestro futuro”, señaló, y atribuyó esos “comportamientos mafiosos” a la familia Moyano.

La crítica directa hacia el líder camionero se produce unos días después de que el gobierno intentara avanzar con el encarcelamiento de su hijo, Pablo, referente del recientemente fundado Frente Sindical para el Modelo Nacional, y en la previa de la movilización que realizarán los gremios que componen ese armado a la basílica de Luján, donde se llevará a cabo la Misa Ecuménica por Pan, Paz y Trabajo. En un claro respaldo al dirigente, el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social se reunió con él y analizaron la situación económica.