Por Pablo Pellegrino

“Yo no soy, como te habrás dado cuenta, fanático del discurso de la herencia recibida, pero estudié economía y la inflación, en gran parte, es sin dudas kirchnerista”. Casi tres años después de asumir el gobierno y con dos megadevaluaciones entre inicios de 2016 y 2018, el jefe de la bancada macrista en Diputados, Nicolás Massot, atribuyó nuevamente el pésimo resultado de la “lucha contra la inflación” al gobierno anterior durante una entrevista con el periodista Luis Novaresio. 

Luego del desopilante “Dólar Cristina” que difundieron algunos medios, entendido como aquel precio de la divisa que el “mercado” ponía por miedo a un eventual regreso de la exmandataria a la presidencia durante los peores meses de la corrida cambiaria, el diputado nacional creó ahora la categoría de inflación kirchnerista, un índice de precios paralelo que contiene el remanente inflacionario heredado por el gobierno de Cambiemos.

Con los datos que difundió el Indec la tarde del jueves, ese fenómeno de precios que “deben computarse a ejercicios anteriores”, como explicó Massot, está sucediendo, aunque debería conocerse como “inflación macrista”. Según el organismo que conduce Jorge Todesca, el Índice de Precios Mayoristas registró un espectacular salto del 16% en el mes de septiembre y alargó así la brecha con los precios minoristas.

En lo que va del año, el índice registra un aumento del 66,1% y en los últimos doce meses acumula un 74%.

En lo que va del año, el índice registra un aumento del 66,1% y en los últimos doce meses acumula un 74%.

Los mayores aumentos se produjeron en los productos importados con un 24,2% en septiembre (acumulan subas del 105% en 2018), donde se evidenció con mayor fuerza el peso de la devaluación que llevó a la divisa norteamericana de 28 a 41 pesos en agosto. Los productos nacionales, por su parte, tuvieron un incremento del 15,3% en el segmento mayorista.

Productos Pesqueros y Petróleo y Gas son los rubros en el segmento de productos primarios que más aumentaron, con 28 y 24%, respectivamente. Por el lado de las manufacturas, las subas fueron lideradas por Vehículos automotores, carrocerías y repuestos (23,3%), Máquinas y aparatos eléctricos (20,4%), Productos textiles (19,3%) y productos metálicos básicos (19,1%).

Ayer, el Indec difundió el Índice de precios minoristas del mismo mes que registró la mayor suba desde 2002 con un 6,5%. En el año, el segmento minorista acumula un 32,4%, mientras que el mayorista registra más del doble: 66,1%.

Lo único que, por ahora, permite que esa diferencia no se traslade a los consumidores es la profunda recesión económica. Es decir, los intermediarios no pueden trasladar las subas al consumidor por las bajas en las ventas. La pregunta es cuándo se trasladará esa “inflación contenida” a las góndolas y si el gobierno podrá frenarla por debajo del 45%.

La respuesta la tiene, en gran medida, la continuidad de la recesión económica, responsable de esa “incapacidad” de trasladar los aumentos. En cualquier caso, el resultado no es bueno porque lograr frenar los precios en ese porcentaje será a fuerza de desfinanciar a los sectores productivos con las fabulosas tasas dispuestas por el Banco Central para “aspirar” pesos.

En ese sentido, luego de publicados los datos, el presidente del bloque de diputados del Frente 0ara la Victoria, Agustín Rossi, sostuvo en sus redes sociales que “con esto pasan tres cosas: se traslada a todos los precios, los comercios que no aumentan quiebran y cierran y los que aumenten cerrarán porque no venderán nada”.