El pasado domingo 14 de octubre, en la Escuela Militar de Chile se realizó un homenaje al represor Miguel Krassnoff, exbrigadier del Ejército que formó parte de la cúpula de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), responsable de miles de asesinatos y desapariciones durante la dictadura de Augusto Pinochet.

La rápida y contundente reacción de organismos de derechos humanos, movimientos sociales y dirigentes políticos de la oposición obligó al gobierno de Sebastián Piñera a sancionar a los responsables del homenaje y abrir una investigación para determinar quiénes fueron los involucrados.

por orden del ministro de Defensa, Alberto Espina, el Ejército destituyó al directo de la Escuela Militar Germán Villarroel y le dio la baja al general Miguel Krassnoff Bassa, hijo del represor.

Por orden del ministro de Defensa, Alberto Espina, el Ejército destituyó al directo de la Escuela Militar Germán Villarroel y le dio la baja al general Miguel Krassnoff Bassa (hijo del represor), quien fue el encargado de leer el discurso de homenaje.

El acto se hizo público a través de un video difundido por la cadena CNN en el que se ve al hijo del represor, quien se desempeñaba como director de la Escuela de Idiomas del Ejército, leyendo el discurso en homenaje a Krassnoff. Durante su intervención, le agradeció al director de la Escuela Militar por acordarse de su padre y destacó “la valentía y hombría” de Villarroel por permitir que el homenaje se realice en esa institución.

Krassnoff fue uno de los máximos responsables de la DINA, un organismo creado por el dictador Augusto Pinochet, que funcionó desde 1974 a 1977 y fue responsable de miles de muertes y desapariciones.

En la actualidad se encuentra detenido en el penal de Punta Peuco, donde, por la sumatoria de las distintas causas en su contra por crímenes de lesa humanidad, cumple una condena de seiscientos años.

Más allá de las sanciones a los responsables del homenaje al represor y de que se haya abierto una investigación para determinar quiénes fueron los involucrados, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos reclama que el presidente chileno, que hasta hoy ha guardado silencio, se exprese sobre estos hechos.