Por Ramiro García Morete

Mil días. O mil noches. Cuando el 16 de enero de 2016 –apenas después de que Gerardo Morales asumiera la gobernación– la dirigente social más importante de Jujuy fue detenida por un acampe, nadie imaginó lo que sobrevendría. Una retahíla de causas, irregularidades y arbitrariedades que a pesar de los reclamos de organismos internacionales de derechos humanos la Justicia propició. Mil días que uno a uno fueron cubriendo Cynthia García y Martín Adorno hasta que comprendieron que había que dejar un registro de lo que consideran “un hecho fundante de la ruptura del Estado de derecho que propone la alianza Cambiemos”.

Miles de días y años tienen las montañas y la tierra que sobrevuela el tráiler inicial con una inconfundible voz que compara a los colonizadores de ayer con el FMI de hoy. Casi como si la trascendiera a ella misma o las paredes de la casa devenida en prisión custodiada por un ejército, su voz propia se funde con esa tierra como una madre dolida pero fuerte. Esa voz humana y política es la que a través de testimonios y entrevistas cara a cara queda sentada en el documental que se estrena este 12 de octubre, nada menos. A mil días de su detención, la voz de Milagro Sala.

“Hay un poco de eso –asiente García, periodista y también parte del Comité por la Libertad de Milagro Sala–. Una de las cosas que descubrimos es la capacidad de armar lo colectivo. Milagro es un hecho colectivo por definición. Son mil días de Milagro pero también de todos nosotros.”

“Soy una gran spoiler”, advierte García con humor. Y retoma el tono serio: “Una de las preguntas que atraviesan Milagro. La Película es quién es ella realmente. Lucho Paz, su abogado en Jujuy e integrante de Tupac, dice que ni ella misma sabe quién es y la dimensión que tiene. No toma conciencia. En un momento (el exjuez de la Corte, Raúl) Zaffaroni dice que Milagro tiene la piel de bronce”.

“El contexto del documental es la persecución, pero los ejes son la obra y la humanidad. El desafío era intentar correrse del animal político y que hablara de ella, de su infancia. Tiene mucho de eso y juega como una nena. Frente a la agresión del otro, se muestra aguerrida y luchadora. Una Milagro topadora cuando se enfrenta al poder. Pero hay otra Milagro con mucha infancia dentro, que nosotros queríamos mostrar”.

“El contexto del documental es la PERSECUCIÓN, pero los ejes son la obra y la humanidad de Milagro”

Luego de tres años de convivencia, García asume que no hay distancia en este documental. “No puede haber distancia. No sólo tomamos postura respecto a la persecución. Además creemos que es el hecho fundante de la ruptura del Estado derecho y el modo de Estado represivo de Cambiemos hacia cualquier tipo de activismo social. Un laboratorio que se replica a escala a todo el país y, por ejemplo, se puede trazar un paralelo con la causa de los cuadernos.”

“es el hecho fundante de la ruptura del estado derecho y del modo represivo de Cambiemos hacia cualquier tipo de activismo social. Un laboratorio que se replica en todo el país, se puede trazar un paralelo con la causa de los cuadernos”

“Por supuesto –aclara–, hay profesionalismo con todas las reglas de un rodaje narrativo. Ocurre que enfrente no hay reglas y se dan situaciones inverosímiles, como que la lleven a una audiencia a la noche en pijama, no dejar atenderla con los médicos como quisiera, con un domicilio convertido en cárcel y un campamento de Gendarmería”.

Ese inverosímil, a juzgar por García, tiene que ver con el proceder de una Justicia encabezada por Pablo Martín Pullén LLermanos. “Encarna la característica de lo perverso. Según la abogada Elizabeth Gómez Alcorta, directamente corta el lazo con lo humano. Podés tener intereses, conflictos, pero ese corte del lazo de lo humano recuerda a los torturadores”.

Procesada como presunta autora de los delitos de asociación ilícita, fraude al Estado y extorsión, el documenta no apunta las causas particulares sino “a toda la órbita judicial. Son cada una y una sola. La detienen por acampar. Más allá de que nosotros conocemos la causa al detalle y los testimonios de Verbitsky o Zaffaroni dialogan con ello, lo que más nos interesaba mostrar era el entramado judicial”.

Para concluir, la periodista anhela justicia pero no espera el milagro: “Mientras gobierne Macri no hay esperanzas para Milagro. Es una presa política. No podemos analizarlo desde el Estado de derecho. Por eso necesitamos registro para cuando el pueblo despierte y Milagro recupere sus derechos y garantías”. Será esa noche, la más larga después de las mil, la que habrá atravesar con paciencia pero sin reposo.

Milagro. La película será estrenada el 12 de octubre a las 12:30 hs en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación (CCC). Guión: Martín Adorno y Cynthia García. Música: Peteco Carabajal. Investigación periodística: Celeste Del Bianco. Producción ejecutiva: La García y La Grifería. Asistencia de dirección y guión: Jorge Gil. Edición: Tomás Canevari, Federico Dell’Oro y Joaquín Caminos. Cámara: La Grifería. Sonido y drone: Federico Dell’Oro. Fotografía: Seba Miquel. Montaje: Martín Adorno. Postproducción: Ignacio Zurieta. Animación: Pablo Negrete. Diseño: Facundo Nuñez. Dirección: Martín Adorno.