La Capital Federal fue escenario de una masiva movilización y acampe de cientos de familias de cosecheros de yerba mate, que se dirigieron al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para reclamar mejoras inmediatas en las condiciones de trabajo del sector. El principal reclamo gira en torno al llamado subsidio “interzafra” y al refuerzo de los controles contra el trabajo casi de esclavo que aún persiste.

Según señalan, la tarea del tarefero se realiza a destajo por kilogramo de hoja a precios paupérrimos, y más del 50% de manera irregular, en negro. En el caso de la yerba mate, son 17.000 los tareferos y tareferas y muchas veces involucra a toda la familia, con el consecuente trabajo esclavo infantil.

Jorge Derkach (Cooperativa Yerbatera de Apóstoles Limitada): “Lo cierto es que para este Gobierno parece escucharse mucho la voz de los molineros y muy poco de los pequeños productores y cooperativistas”.

“Las cosecheras y cosecheros se pasan hasta quince días viviendo en condiciones deplorables, en carpas de plásticos sin agua potable, luz ni baños”, manifestaron desde el sector que ayer se convocó nucleado por la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL).

La cosecha dura seis meses en promedio y para el resto de tiempo se había logrado un subsidio denominado “interzafra” a cargo de la ANSES. Ese subsidio está congelado en 2.300 pesos por mes desde hace dos años y les llega a los trabajadores y trabajadoras registrados (en blanco) por tres meses.

A su vez, los mismos productores denuncian que los magros precios que pagan las molineras por el kilo de hoja más la falta de estímulo para aliviar costos por parte del Estado han generado un fuerte golpe. Esto precariza aún más el pago. En la actualidad, el kilo de yerba apenas llega a los siete pesos.

“Lo cierto es que para este gobierno parece escucharse mucho la voz de los molineros y muy poco de los pequeños productores y cooperativistas. Las cooperativas que han logrado tener marca propia y salir al mercado más o menos han logrado una estabilidad, pero quienes no tienen molino y deben vender a un molino con marca están muy complicados porque les pagan lo que quieren”, dijo a Contexto Jorge Derkach, productor misionero de la Cooperativa Yerbatera de Apóstoles Limitada (COYAL).

Derkach expresó que las disparadas en el precio del dólar también afectaron en el acceso a los insumos, herbicidas, fertilizantes. “Hasta hace un año atrás, la tonelada de fertilizante valía 9.000 pesos; hoy estamos hablando de 20.000 pesos la tonelada”. A ello se suma el precio del fletes para trasladar la yerba a los secadores.

En este escenario, las grandes molineras que controlan las marcas que luego se venden en góndola son las principales beneficiarias de esta crisis. Se calcula que el kilo de yerba que se vende a 100 o 120 pesos en el mercado sólo consta de tres kilos de hoja comprada al productor por 21 pesos.

En tanto, el tarefero realiza el trabajo pesado en condiciones extremas por bajos salarios. “Este trabajo es sumamente sacrificado. Somos madres, hijos y nietos que trabajamos en la tarefa. Debemos trabajar mucho para poder hacer que el trabajo rinda, calculemos que la ponchada diaria tiene entre 100 y 120 kilos. Tampoco nos alcanza con los planes que se otorgan: en quince días ya la plata se nos terminó. Los hijos más grandes ya no estudian, deben dedicarse a trabajar”, expresó Eriberta, una de tantas tareferas de la provincia de Misiones e integrante de la CCC.

Eriberta (tarefera): “Tampoco nos alcanza con los planes que se otorgan: en quince días ya la plata se nos terminó. Los hijos más grandes ya no estudian, deben dedicarse a atrabajar”.

Entre otros puntos, los tareferos reclamaron que se otorgue un “subsidio interzafra digno, no menor al Salario Social Complementario durante 5 y 6 meses”, como también un Salario Social Complementario para los trabajadores no registrados y la implementación del Fondo Especial Yerbatero -proyecto de Ley ya presentado por Diputados- que permitirá retribuir un subsidio justo a las tareferas, los tareferos y pequeños productores.

En simultáneo a lo sucedido en Buenos Aires, ayer se desarrolló otra protesta de trabajadores en la provincia de Misiones, donde decidieron cortar la Ruta Nacional Nº 12 en reclamo del aumento del subsidio para el período interzafra.