Brasil camina hacia el balotaje que se realizará el 28 de octubre. En la primera vuelta, ayer, el candidato de ultraderecha, Jair Bolsonaro, obtuvo el 46,7% de los votos, y en segundo lugar quedó Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), con un 28,4%.

La ley electoral de Brasil determina que, al no haber ningún candidato que supere el 50% de los votos, el primero y el segundo deberán definir la elección en una segunda vuelta electoral.

Bolsonaro, de clara tendencia fascista, recibió el marcado apoyo del sector financiero y económico, del multimedia Rede Globo, del Ejército, de las Iglesias evangélicas, de la embajada de Estados Unidos y del senador ultraderechista norteamericano del Partido Republicano, Marco Rubio. Las acciones en plena campaña del juez Federal Sergio Moro evidencian que el candidato de extrema derecha también ha recibido el apoyo de un determinante sector del Poder Judicial.

Contra todos esos poderes alineados y en bloque se enfrentará el candidato que debió reemplazar al Luiz Inácio “Lula” da Silva luego de su arbitraria en injusta detención y proscripción, Fernando Haddad.

En esta primera vuelta quedó en tercer lugar Ciro Gómez, con el 12,4%, y cuarto Geraldo Alckmin con poco más del 5%.