La desidia de Vidal llegó también al Registro de las Personas

Trabajadores y trabajadoras de la delegación de La Plata ubicada en 1 y 59 realizaron una protesta ayer en la sede para reclamar mejoras salariales y repudiar las paupérrimas condiciones edilicias y técnicas en que operan. El próximo miércoles realizarán un corte general con otras delegaciones.

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Las promesas de “modernización del Estado” proferidas por el gobierno durante la campaña volvieron a caerse en una nueva protesta desarrollada ayer, esta vez frente a la sede del Registro Nacional de la Personas de La Plata, ubicado en 1 y 59, donde los trabajadores sacaron a la vía pública el reclamo por mejoras salariales y las paupérrimas condiciones edilicias y técnicas en las que operan.

Computadoras obsoletas y en mal estado, sillas y escritorios averiados y denuncias por presencia de cucarachas y ratas, fueron algunos de los elementos que decoraron la entrada para visibilizar las principales problemáticas que denuncian los trabajadores.

“Lo que estamos reclamando son mejoras en las condiciones de trabajo con una leve muestra de cómo estamos trabajando diariamente. Hay empleados acá de seis a ocho horas diarias, con mobiliario totalmente obsoleto, faltan insumos, no tenemos un archivo en condiciones. Tengamos en cuenta que en esta sede están las actas de nacimiento, defunción y casamientos prácticamente de toda la provincia”, dijo a Contexto Gabino Di Salvo, delegado de ATE en el Ministerio de Gobierno, autoridad a cargo del Registro.

A lo señalado se suman las condiciones salariales que, según informaron, han ido en franco retroceso desde 2015 a la fecha y hoy están entre las más bajas de la provincia. Según Di Salvo, antes de la llegada de Cambiemos, un empleado llegaba a cobrar el equivalente a 950 dólares. Hoy están cobrando el equivalente es 450 dólares.

El referente de ATE aclaró que incluso las tarifas y tasas a cobrar a los ciudadanos comenzaron a subir de manera estrepitosa al 200 o 300%. Una partida en carácter de urgente pasó de valer 50 pesos en 2015, a 480 pesos ahora. El gremio reclama que se modifiquen los montos.

El costo de la obtención del documento pasó de 60 a 100 pesos, aumento que significó una suba de 400% en siete meses. Por otra parte, el pasaporte pasó de 950 a 1.500 pesos, casi un 58% más. Ya había subido en diciembre de 2017, cuando pasó de 550 a 950. Teniendo en cuenta los dos aumentos, el alza trepa al 173%.

Di Salvo expresó: “Cuando el macrismo inició su gestión habló de ‘modernizar el Estado’ e incluso impulsaron una Emergencia Administrativa. Nosotros pensamos que llevarían adelante una puesta en valor de lo que es esta institución, pero no fue así. Comenzaron un proceso de digitalización para generar partidas online, pero todo esto quedó trunco ante la falta de recursos y la gente comenzó a quejarse”.

Entre los problemas que el sector ha tenido para visibilizar las complicaciones se destaca la falta de estabilidad en las autoridades a cargo. El actual director del Registro, José Etchart Mandón, es el cuarto en pasar por allí desde la llegada de la nueva gestión. En la delegación hay alrededor de cuatrocientos empleados y la próxima semana llevarán adelante una asamblea general junto a otras delegaciones.