Por Pablo Pellegrino

En una nutrida movilización protagonizada por gremios industriales de la CGT y del flamante Frente Sindical para el Modelo Nacional, marcharon junto a empresarios pymes a las puertas del Ministerio de Producción y Trabajo que conduce Dante Sica para reclamar la protección de los puestos laborales y medidas urgentes para apuntalar el sector. Entregaron un documento con exigencias que incluyeron pedidos de financiamiento accesible para la industria nacional y una “administración inteligente del comercio exterior para frenar la avalancha de importaciones”.

“Nos estamos fundiendo y nos vamos a fundir todos si no hay reacción por parte de los funcionarios”, había dicho ayer a Contexto el titular de la asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, Leo Bilanski, sobre los motivos que llevaron a miles de trabajadores y empresarios a movilizarse hoy a las puertas del Ministerio.

La sostenida caída en los niveles de actividad industrial y la destrucción de puestos de trabajo producto de las políticas de apertura comercial, altas tasas de interés y destrucción del mercado interno, sumado a la recesión alentada por el gobierno de Mauricio Macri para controlar el dólar y la inflación, amenazan constantemente no ya la continuidad de los puestos de trabajo, sino la supervivencia de las empresas.

Las delirantes tasas de interés que ofrece en su nuevo esquema de política monetaria el Banco Central de Guido Sandleris generaron, por ejemplo, que desde el viernes se interrumpiera una política que había sido anunciada hace veinte días por Sica a través de la cual las pymes podían descontar cheques al 29% en la banca pública.

“Resulta necesario e imprescindible sostener el trabajo y defender la producción nacional”, sostiene el documento que le entregaron al titular de la cartera de producción los representantes de la Confederación General del Trabajo y la Confederación Gremial Empresaria (CGERA) este jueves.

Durante la marcha, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Antonio Caló, dijo: “Aquí nadie se puede hacer el distraído, porque la gente está en la calle con hambre, sin trabajo, duerme en la calle, pide más platos de comida o mate cocido en comedores o iglesias, por eso, creo que el gobierno tiene que reflexionar y ver cómo la industria nacional se pone a trabajar de nuevo, si no esta marcha de trabajadores industriales será el principio, ya que van a venir todos los gremios porque la situación es muy difícil”.

Héctor Daer, uno de los dos conductores que tiene la CGT, dijo al salir de la reunión con Sica que “el principal reclamo es el empleo, que los trabajadores recompongan sus salarios de acuerdo con la inflación para poder sostener el mercado interno”. Y añadió: “No podemos seguir con esta política económica que trae pérdida de puestos de trabajo y cierre de empresas”.

El ministro Sica confirmó en un comunicado el encuentro con los gremios de SMATA, UOM, de alimentación, sanidad, ladrilleros, calzado, panaderos, tabaco, textiles, curtidores y pymes industriales. La decisión de recibir a los trabajadores tuvo un fuerte contenido político: fue la primera vez que el gobierno recibió a los gremios de la CGT desde el paro general del 25 de septiembre pasado, que tensó la ya tirante relación.

En el documento entregado, los trabajadores y las pymes pidieron la protección de los puestos laborales, medidas urgentes para apuntalar al sector que incluyen financiamiento accesible para las pymes y una “administración inteligente del comercio exterior para frenar la avalancha de importaciones”.

Curiosa casualidad: al mismo tiempo que se desarrollaba la multitudinaria movilización, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos INDEC) difundía el Estimador Mensual Industrial que recaba datos sobre grandes empresas de las principales ramas industriales. Los datos, como sucede desde mayo de este año, son pésimos.

Durante el mes de más intensidad cambiaria en que la divisa norteamericana pasó de 28 a 40 pesos, luego de la calma artificial que tuvo durante unos meses, la industria manufacturera cayó en promedio un 5,6% respecto del mismo mes del año pasado.

Como en publicaciones anteriores, el rubro textil encabeza la lista de los que peor desempeño tuvieron: en agosto la actividad cayó 16,6% en ese bloque, seguido por Productos de Caucho y Plástico (-13,2%), Metalmecánica excluida industria automotriz (-10,8%) y sustancias y productos químicos (-9,3%).

Por otro lado, un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indica que durante el mes de agosto se produjeron 6.233 despidos y suspensiones. “En el mes de agosto de 2018, los despidos y suspensiones fueron motorizados por el sector industrial y los despidos de la Administración pública, que representan el 91% de los casos”, destaca el documento.

También señala que durante los primeros ocho meses del año se produjeron 39.097 despidos y suspensiones, con la alarma puesta nuevamente sobre la industria: de ese total, el 46% fue del sector industrial, seguido por trabajadores del sector público que, entre los dependientes del Poder Ejecutivo y los de empresas estatales, concentran el 39%.