Tras la muestra de solidaridad al programa de TVU “Todes” debido a la oleada de mensajes de odio y hostigamiento recibidos en redes sociales, un nuevo episodio puso en foco la persecución hacia los debates sobre perspectiva de género. Se trata del caso de Matías Pérez Taján, profesor de música que fue echado sin causa del colegio Instituto Nuestra Señora de la Anunciación, donde trabajaba. Todo apunta a que fue despedido por haber impartido temáticas de género en clase y haber usado lenguaje inclusivo.

“No recibí un motivo formal por parte de la institución sobre mi despido. De hecho, al consultarlo ante la directora del establecimiento me respondieron que ‘reflexione yo mismo por qué habrá sido’. Después comencé a averiguar con algunos padres que se solidarizaron conmigo y supe de reuniones y conversaciones donde se habló sobre la cuestión de género”, explicó a Contexto Matías, quien lleva más de una semana sin trabajo y el establecimiento aún no le ha dado un motivo específico.

En un descargo a través de las redes sociales, Pérez Taján explicó: “El jueves 27 de septiembre la representante legal del colegio, Gabriela Morgade, me comunicó que me despedían ‘sin causa’ del Instituto Nuestra Señora de la Anunciación. Tenía diez horas en primer ciclo, y trabajaba desde marzo de 2016”. Según el docente, en esos dos años y medio en la institución no se había labrado ningún acta por mal desempeño, ni había sido convocado a ninguna reunión, ni había sido observado en clase ni ningún tipo de disconformidad de los padres o madres acerca de su desempeño.

Matías Pérez Taján, profesor de música que fue echado.

“Después de enterarme y asegurarme de que había habido reuniones de padres a mis espaldas, fui a consultar y el colegio volvió a mentirme y me dijeron que ‘no había ningún tipo de quejas, que nadie había dicho nada en mi contra’. Ya cuando lo ocultan de esa forma empiezo a pensar más fuertemente en la relación entre el despido y esa causa”, agregó Pérez Taján, quien remarcó que incluso las condiciones de su despido fueron irregulares, sin existir un aviso previo, con un telegrama que fue enviado a una dirección domiciliar antigua y luego notificado de manera personal al profesor una semana después en pleno horario de trabajo.

Cabe destacar que la institución, además, sabía que un mes y medio atrás Pérez Taján había sido padre, hecho que otorgaba una importancia extra a las diez horas semanales de clase que cubría desde 2016. “A esta altura del año es muy difícil conseguir nuevas horas en otro colegio y la situación no podía ser más apremiante. Ni siquiera tuve tiempo de despedirme de mis alumnos y alumnas”.

El docente se encuentra ahora en pleno proceso de asesoramiento legal para tomar medidas en el conflicto. En ese aspecto, ya cuenta con el apoyo del gremio de docentes en el ámbito privado, SADOP.

Mientras tanto, la ley de Educación Sexual Integral (ESI) aun no encuentra los fondos necesarios para capacitaciones y su artículo 5 delega a las instituciones educativas la facultad de administrar los contenidos de acuerdo con el ideario de cada establecimiento. En simultáneo, la gobernadora Vidal pone trabas al desarrollo de la ESI a nivel provincial y sectores religiosos antiderechos han protagonizado frecuentes protestas contra su implementación.