La Corte de La Haya desestimó el reclamo del gobierno de Evo Morales y dictaminó que Chile no está obligado a negociar una salida al mar para Bolivia. Miles de personas esperaban la resolución en La Paz y en cada embajada boliviana en el mundo y recibieron la noticia como un duro golpe. Por su parte, en Chile, el presidente Sebastián Piñera festejó el fallo con un grupo reducido de acompañantes y aseguró que su país no le cederá ni un centímetro a Bolivia.

El conflicto territorial entre los dos países se remonta a la Guerra del Pacífico (1879-1883). Durante ese conflicto, Chile se apropió de 120.000 km2 de territorio boliviano. Esa apropiación incluyó 400 kilómetros de costa sobre el océano Pacífico. Tras ese hecho, Bolivia quedó sin salida al mar.

“Obviamente, Bolivia no va dejar de reclamar. Buscará otro camino, pero el reclamo no va a cesar”

A través de la red social Twitter, el presidente del Estado Plurinacional del Bolivia, Evo Morales, aseguró: “Bolivia nuca va a renunciar a una salida soberana al mar. El pueblo boliviano y el mundo saben que mediante una invasión nos arrebataron el acceso al océano Pacífico. Estamos por la justicia y tenemos razón, por eso entendemos la invocación de la CIJ de continuar el diálogo”.

Contexto dialogó con el exembajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, quien señaló que “este fallo es una decepción, un golpe duro para Bolivia y para Evo, que viene trabajando mucho en este tema desde el primer día en que asumió el gobierno. Obviamente, Bolivia no va dejar de reclamar. Buscará otro camino, pero el reclamo no va a cesar”.

“Por su parte, Chile lo tomó como un triunfo, a pesar de que el gobierno de Piñera había advertido que si el fallo era negativo iba a cuestionar su validez y no iban a aceptar sentarse a negociar”, remarcó.

Basteiro explicó que “lo que reclama Bolivia es que Chile tome una actitud negociadora clara y determinante. Prácticamente desde principios del siglo XX, especialmente diez años después de la firma del acuerdo de paz de 1904, cada vez que Bolivia reclamó negociar la salida al mar se encontró con una actitud en apariencia dialoguista de Chile pero que en realidad nunca arrojó ningún resultado”.

“Para mí, el fallo fue sorpresivo porque había muchos argumentos para sostener el reclamo boliviano. Había muchas notas, acuerdos entre presidentes, notas verbales en las que Bolivia siempre ponía el tema del acceso soberano al mar y en las que Chile nunca decía ‘no’, siempre decía ‘quizás’”, afirmó.

Basteiro señaló: “Es probable que la situación geopolítica a nivel mundial haya determinado la decisión del Tribunal. Normalmente, la Corte de La Haya suele ser bastante salomónica, casi nunca es tan determinante. Más allá de que en su fallo llama a las partes a seguir hablando y les plantea que abran mesas de diálogo, desestimó los veinticinco argumentos que expuso Bolivia. Por eso creo que el contexto geopolítico puede haber influido”.

“Evo echó de Bolivia al embajador norteamericano, a la DEA y a la USAID. Mientras Chile se aliena totalmente con las políticas norteamericanas”

“Hace una semana Evo le ‘tiró de las orejas’ a Trump delante de todo el mundo cuando en el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas lo criticó con dureza, y pocos día después el presidente norteamericano se juntó con Piñera y ambas Cancillerías se encargaron de señalar que habían hablado sobre el fallo de La Haya y que Trump estaba preocupado por esa resolución”, afirmó.

Por último, el exembajador argentino en La Paz recordó que “hoy por hoy, Bolivia no tiene relaciones diplomáticas con Chile, ni tampoco con Estados Unidos. Evo echó de Bolivia al embajador norteamericano, a la DEA y a la USAID. Mientras Chile se aliena totalmente con las políticas norteamericanas, Bolivia las enfrenta abiertamente. Por eso estoy casi seguro de que en este fallo ‘el diablo metió la cola’”.