Por Ramiro García Morete

¿Cómo termina una manifestación artística contra las políticas de clausuras en La Plata? No termina porque ni siquiera empieza. Antes las obstinadas e irregulares clausuras al Club Cultura (recinto que acoge espectáculos musicales y distintos talleres artísticos), su cooperativa apoyada por artistas y ciudadanos no pudo llevar a cabo el Festivalazo en Plaza Moreno. Control Urbano y la policía sucesivamente se apersonaron en un grandilocuente operativo para suspender un festival que se anunciaba a las 14 hs y que contaba con el show de bandas (como la convocante Sueño de Pescado).

A pesar de que Gustavo Pronski –presidente– había conversado anteriormente con el Municipio para “hacer las cosas como corresponde” y “brindar la seguridad de la gente” para la realización del festival, los efectivos sí pudieron presentarse pero para amedrentar a los presentes. Inclusive amenazaron con confiscar el escenario que –como contó Laura Alcoba, fotógrafa del Club– era prestado en solidaridad. “Dicen que presentamos tarde los papeles para este festival, pero ellos cuando entran al club a la fuerza no tienen ningún papel”, protestó Pronsky.

Cabe recordar que el recinto de la calle 61 e/ 23 y 24 viene recibiendo distintas sanciones y la última, días atrás, respondió a un hecho algo enredado. “Fue por un cambio de un matafuergo”, relató Pronsky a Contexto. “Nosotros llamamos a la empresa Cayber para decirle que teníamos dos matafuegos que se vencían en esa fecha. No dieron dos en forma de cambio con los papeles. Cuando vinieron a clausurar le mostramos el papel que corresponde, que ese matafuego no era nuestro, que estaba adulterado y no cumplía con las medidas de seguridad”. Y agregó: “Si no, sería por el inodoro o el bidet, o cualquier cosa”. Lo absurdo es que “al otro día que clausuraron fui a Control Urbano y me encontré que los seis matafuegos estaban vencidos. El organismo que regula tiene todo fuera de la ley. Y nosotros por un matafuego de cambio y con los papeles nos hicieron semejante operativo y clausura”. En redes sociales circuló el video de Pronsky que corrobora lo dicho. “Como si no hubiese nada para solucionar. Estamos usando el tiempo de los señores policías y de Control Urbano con tantas problemáticas que hay en la ciudad”, protestó.

Pronsky expresó sentir “impotencia” y no entender las razones del ensañamiento. “Ojalá supiéramos. Sería más amable de la gente de Control Urbano, más honesto, decir la verdad, para poder solucionar en conjunto y no llegar a estos momentos desagradables.”

Con muchos músicos, artistas, voluntarios y familias en una plaza que prometía un encuentro celebratorio por la cultura, también estuvo presente la Red Multicultural de la cual forma parte el Club. Lo que indignó fue cierta actitud de las fuerzas de seguridad que se condicen con las “las risitas sarcásticas de los empleados de Control Urbano” que ya se mencionaban en la gacetilla de convocatoria respecto al proceder en otras ocasiones.

El cantante Fernando Hortel de La Vieja Bis (banda que iba a actuar) expresó la sensación con su habitual lucidez: “Es símbolo del Macri-time. Los policías riéndose… súper ignorante todo. No les pagan tanto como para que hagan tanto daño. Y esa gente no tiene cara de que está cumpliendo su trabajo. Como si esto fuera un éxito. Clausurar manifestaciones artísticas es un éxito para este gobierno. Es siniestro. Viene Infantería con palos y acá está lleno de nenes. Es muy triste todo. Pero hay que decirlo… tampoco vino ningún dirigente político acá. Ni uno solo. Estamos a la deriva”.