Hacia la construcción de un presupuesto feminista, se realizó el segundo Parlamento de Mujeres

Dirigentes políticas, delegadas sindicales, docentes, jefas de hogar, campesinas, estudiantes, médicas, psicólogas, trabajadoras de la economía popular, cooperativistas, referentes barriales, trans, diputadas, prostitutas, economistas, periodistas, todas ellas se congregaron en la Cámara de Diputados para denunciar el ajuste en la vida de las mujeres y avanzar hacia una agenda legislativa y un presupuesto provincial feminista.

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La presidenta del bloque de diputados Florencia Saintout evaluó que espacios como el Parlamento “son imprescindibles en un momento como este, de tanta ofensa, de tanta persecución, de ajuste infernal al que intenta someternos este gobierno”.

En la misma línea que el gobierno nacional, sostuvo que en la provincia de Buenos Aires la gobernadora María Eugenia Vidal “ejerce políticas despiadadas contra todos los bonaerenses y especialmente contra las mujeres”. En este marco, llamó a pensar en conjunto “plantear desde las mujeres nuestro presupuesto”.

Mariana Larroque, legisladora por la Tercera Sección Electoral de la provincia, recordó la infinidad de cartas que le llegaban a Cristina Fernández de Kirchner de niñas que le decían que de grandes querían ser presidentas y consideró que “aun en este contexto tan adverso tenemos que seguir proyectándonos; porque son los gobiernos nacionales y populares los que permiten que estas conquistas sean posibles”.

La diputada Lucía Portos celebró la segunda edición del parlamento para discutir políticas públicas para las mujeres y pensar “una economía que nos incluya”. En este marco destacó que “no nos conformamos con un presupuesto con perspectiva de género, no nos conformamos con ser un ítem o un punto perdido de una cartera del Ministerio de Desarrollo Social, sino que queremos que todos los Ministerios de la provincia de Buenos Aires tengan perspectiva de género para tomar decisiones y a la hora de ejecutar sus partidas presupuestarias”. Hablándole a la militancia presente, llamó a “poner la meta de volver mejores”, y “volver mejores es volver feministas”.

Las voces del parlamento

Silvia Almazán, secretaria adjunta de Suteba provincia, agradeció el espacio en nombre de los docentes y con un cartel en mano pidió justicia por Sandra y Rubén, que fallecieron tras una explosión en una escuela de Moreno. “Esta es la consecuencia del ajuste. El ajuste mata, el neoliberalismo mata”, dijo.

“Un Estado que define una direccionalidad en torno a la eliminación de derechos tiene una perspectiva patriarcal. No puede haber un presupuesto que legitime un estado patriarcal. Eso significaría estar avalando la pérdida de nuestros derechos”, consideró Almazán, quien convocó a avanzar hacia las mejoras edilicias en las escuelas, en políticas públicas para la infancia y adolescencia, en promoción de derechos de niñez, fortalecer las políticas sociales y un mayor presupuesto para políticas de salud.

Cintia Lucifora, delegada de la Línea 144 que atiende telefónicamente a mujeres en situación de violencia, sostuvo que “para que sea real y no una pantalla tiene que haber políticas en el territorio”. Esta línea está hoy tercerizada, por lo que remarcó que “las compañeras tienen que ser reconocida como empleadas del Estado”, al tiempo que detalló que “se necesitan más trabajadoras: sólo diez operadoras por turno”.

Estela Díaz, secretaria de género de la CTA, apuntó a un presupuesto destinado a la infraestructura. “Normalmente nos hablan de infraestructura y esto se piensa en la infraestructura física, pero no se tiene consideración la infraestructura de cuidados”, y remarcó que estas tareas son desarrolladas fundamentalmente por mujeres. “Si se invirtiera el 2%, tendría un impacto clarísimo en generación de puestos trabajo, con reducción de las brechas laborales, de la informalidad de la desocupación y mejoras de la calidad de vida”.

Por otro lado, la referente sindical remarcó que un presupuesto feminista tiene que tener una mirada de igualdad respecto a trabajadores y trabajadoras, “transversal”, y la mirada “al propio Estado, a las presencias y sobre todos a sus ausencias”.

Claudia Vásquez Haro, referente de OTRANS, celebró el encuentro y el espacio para brindar propuestas. “Estamos cansadas de que digan que llevan políticas públicas de la diversidad sexual cuando no hay un solo presupuesto destinado para nosotras”, dijo, al tiempo que llamó a crear una secretaría específica de la Diversidad Sexual y un apoyo gubernamental a las organizaciones civiles que trabajan esta temática. Por otro lado, agregó que si bien la provincia cuenta con una Ley de Cupo Laboral Trans, no se implementa por decisiones de la gobernadora María Eugenia Vidal.

Estela León, integrante del Frente Agropecuario Rural Campesino (FARC), relató que “todos los productores la estamos pasando mal porque este gobierno nos sacaó la única herramienta, que era el monotributo social familiar. Nos dijeron que hasta diciembre teníamos el apoyo del Estado, pero es todo mentira. Nos están diciendo que tenemos que pagar desde principio de este mes”.

“Si no discutimos un presupuesto feminista nos podemos quedar en lindos enunciados declarativos pero no vamos a mejorar las vidas de nuestras compañeras”, sostuvo Iris Pezzarini, integrante de la Comisión de Inclusión Social del Instituto Patria y exdirectora del programa Ellas Hacen, quien llamó a jerarquizar los Institutos de Mujeres, convirtiéndolos en secretarías o ministerios, que cuenten con mayor presupuesto pero también con mesas de participación con representantes de otras carteras.

Karina Leguizamón, integrante de la Red de Mujeres y referente de comedores populares de Moreno, retomó el secuestro y la represión que sufrió la docente Corina, a quien le escribieron con un punzón “ollas no” en el cuerpo torturándola y amenazándola. “Dijimos ollas sí y al otro día comenzamos una olla popular”, relató, al tiempo que manifestó que ven cómo “el hambre se acrecentó y se achicaron los presupuestos y los recursos”. En este marco, la propuesta que llevó a la Legislatura bonaerense es proponer al hambre “como un crimen de Estado”.

La referente barrial consideró que “el hambre es violencia. Es violento que tenga que venir una mamá a hacer fila para llevar comida a su casa”, y detalló que en los comedores “donde había diez familias ahora tenemos 69 familias y no podemos sostenerlo”. En este punto, manifestó la necesidad de un presupuesto feminista, porque “el hambre no sólo nos está matando, también la desigualdad, el patriarcado y el machismo”.

Laura Alonso, diputada nacional por Unidad Ciudadana, integrante de la comisión de educación y presupuesto, calificó el Presupuesto 2019 como una “catástrofe social” para el país. Para la legisladora nacional, la partida nacional “tiene rasgos que dan cuenta de cuáles son las prioridades, que nada tienen que ver con responder a la necesidad y cotidianidad de nuestra gente”, sino que “responde a las exigencias del FMI” y “el camino de ellos está claro, es de hambre y exclusión, seguir entregando nuestra soberanía”.

Julia Gatica, médica integrante de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir, parte de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, destacó que si bien hay leyes que promueven la asistencia, la accesibilidad y atención a las mujeres, hay una serie de obstáculos que imposibilitan el cumplimiento de estas normativas. “Hay muchos trabajadores de salud con ideologías conservadoras que traban la aplicación de políticas públicas. Hoy en día nos pasa que se ha creado una sensación de que es más importante garantizar al profesional quiere excusarse, y a todo el mundo le parece normal, pero eso sucede solamente cuando es una mujer a la que hay que atender”, destacó la profesional de la salud, quien señaló que también hay una “invisibilización del problema de género y diversidad, no se pone sobre el tapete, se dice que no es un problema”. En este marco, llamó nombrar más profesionales en todos los sectores para fortalecer el sistema de salud, sobre todo el primer nivel de atención.

La decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, Andrea Varela, destacó que en este contexto político “las universidades somos perseguidas, atacadas y permanente deslegitimadas”, siendo estos espacios mayormente integrados por mujeres. “En tiempos de exclusión y ajuste brutal, tenemos que volver a construir una mayoría con libertad, con igualdad y con justicia social. De nada sirve un movimiento feminista sin justicia social, nos decía Evita”, agregó. “Se hace imperiosa la construcción feminista para la justicia social, donde tengamos trabajo, ciencias, vacunas, Ellas Hacen, jubilaciones dignas, donde tengamos comida, remedios, salud, pensiones por discapacidad. Donde no se nos persiga y encarcele por elegir nuestra sexualidad, donde no se nos persiga penalmente por abortar, por decidir por nuestros cuerpos. Por una patria y una educación popular, feminista, libre y soberana”, concluyó.

La periodista Bernardi Tinetti, despedida de Télam, destacó que la corresponsalía de La Plata quedó sólo con tres trabajadores “para cubrir el centro político, estudiantil y científico de la provincia”, y del total de los 357 cesanteados “139 somos mujeres”. La trabajadora destacó que la Agencia de Noticias Nacional es ”es soberanía” y que quienes nos gobiernan “no conocen al pueblo argentino, no saben que vamos a defender la patria”.

“Nunca han pensado una política pública para nuestro sector convocándonos a nosotras”, sostuvo Georgina Orellano, representante de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), quien celebró que las hayan invitado. “Hay que pensar las políticas públicas con las protagonistas; de nada sirve pensar políticas detrás del escritorio si no nos embarrarnos y dejamos de querer tutelar cuerpos de otras”, señaló la trabajadora sexual, quien detalló que desde este sector hace varios años vienen “luchando por tener una obra social, hacer aportes y salir de la clandestinidad”. En este marco, Orellano llamó a avanzar hacia “un feminismo sororo que abrace los derechos de las trabajadores sexuales”. “El feminismo no sólo viene a disputar un presupuesto, sino que somos un feminismo que viene a disputar poder”, señaló, al tiempo que llamó a estratos en el sindicalismo y en el gobierno para “crear una agenda del feminismo popular, pero con todas adentro. Ese es el desafío que tenemos de cara a 2019”, concluyó.

Mariano Iacono, perteneciente a la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH, detalló que hay 8 mil mujeres viviendo con esta enfermedad en la provincia de Buenos Aires y remarcó que con el ajuste que trae el Presupuesto 2019 “va a faltar atención para 15 mil personas con VIH”. Con tal ajuste, consideró estar viviendo un “déjà vu con el 2001”, teniendo en cuenta que en 2016 hubo un faltante de medicación que no pasaba desde tal fecha.

La economista Mercedes D’Alessandro remarcó la necesidad de un presupuesto que nos incluya, siendo que en la partida 2019 “no hay una perspectiva de género que atraviese esas páginas presupuestarias”. En este marco, destacó que “las mujeres realizamos el 76% de los trabajos domésticos no remunerados, lo que tiene un impacto en la cantidad de tiempo que se tiene disponible para insertarse en el mercado laboral”. En este marco, destacó que los trabajos son “precarios, mal pagos y con poca posibilidad de desarrollo”. En este sentido, la integrante de Economía Feminista llamó a “pensar las políticas públicas con perspectiva de género porque las mujeres sufren una discriminación mayor en el mercado laboral”. Para D’ Alessandro, “necesitamos políticas que hagan eje en los problemas específicos que tenemos”, los cuales “hoy no aparecen en los presupuestos”. Para la economista los presupuestos tienen que “tener una mirada transversal, no alcanza con tener un instituto de la mujer”, sino que “tiene que permear cada una de las partidas presupuestarias la desigualdad que atraviesa todos los planos de nuestra vida”.

María José Aguirre, estudiante secundaria, militante de la Cámpora en el Colegio Simón Bolívar, habló sobre la importancia de que se garantice la Ley de Educación Sexual Integral. “Nos falta educación sexual en las escuelas, sobre todo en los barrios. Hay más de cien mil embarazos adolescentes; la gran mayoría de ellas no terminaron sus estudios secundarios”, y recordó “la falta de anticonceptivos que hay, la cantidad de muertes clandestinas y la violencia sobre la comunidad LGBTI”. En este marco, consideró “fundamental que desde el primer año se enseñe el uso de preservativos, métodos anticonceptivos, y que las relaciones sexuales dejen de ser un tabú”.

En medio de debates nacionales y provinciales por modificaciones de la ESI, la joven repudió las campañas de los sectores antiderechos y propuso que esta normativa sea garantizada desde el nivel nacional. “Hay que concentrarse en la adolescencia y en la infancia: ellos tienen que crecer siendo feministas”.

Pocha, militante histórica del peronismo platense, que tiene una sede del plan FinES en su casa, sostuvo que hoy “los pibes tienen hambre. Decidimos que nunca mas íbamos a pasar eso, me había convencido de eso, pero estamos de nuevo heridos”. En este marco, remarcó la necesidad de dialogar con los legisladores del oficialismo para “exigirle el cumplimiento de cada política pública que no se está llevando adelante, porque el hambre del pueblo no se perdona”.