Con las consignas “la cultura no se clausura” y “el arte callejero no es delito”, se realizó frente a la Municipalidad el cuarto “Cabildo Abierto por la Cultura” ante la crítica situación que atraviesan estos espacios, sin apoyo estatal y con cierres sistemáticos cada semana.

“Nada ha cambiado, sigue la ola de clausuras. Tenemos que seguir saliendo a mostrar a los espacios públicos la importancia del trabajo que hacemos en los espacios y centros culturales”, explicó a Contexto Nicolás, del Juana Azurduy.

Nicolás (Juana Azurduy): “Nada ha cambiado, sigue la ola de clausuras. tenemos que seguir saliendo a mostrar a los espacios públicos la importancia del trabajo que hacemos en los espacios y centros culturales”.

“Desde la gestión se encargan de invisibilizarnos y clausurarnos. Esto se agrava más con la gestión municipal, provincial y nacional, que además de las clausuras tenemos que soportar un ajuste terrible y eso nos complica a nivel sustentabilidad: pagar los impuestos, los alquileres, a los propios talleristas les cuesta. En ese sentido, venimos a decir que la cultura está en emergencia”, agregó.

La normativa que regula estos espacios, presentada por la entonces concejal Florencia Saintout, rescata el aporte cultural que hacen en la ciudad y diferencia a los centros culturales de los comercios, al tiempo que los pone bajo la órbita de la Secretaría de Cultura. Sin embargo, Control Urbano avanza semana a semana con las clausuras.

Según detallan desde las diferentes redes, estos cierres sistemáticos se dan bajo la excusa de que los centros culturales no cuentan con las habilitaciones definitivas. A pesar de haber enviado todos los papeles e informes correspondientes, estos permisos no son otorgados por el Municipio de Julio Garro: sólo hay cuatro centros que cuentan con la habilitaciones definitivas, mientras que el resto, alrededor de cien, tienen habilitaciones provisorias, las cuales esta semana se consiguió en el Concejo Deliberante que se extiendan un año más.

Mientras los centros culturales de la ciudad buscan a avanzar con una serie de requisitos para brindar seguridad en cada uno de sus espacios, la gestión se comprometió con la compra de matafuegos, señalética y otros materiales de seguridad. “Se comprometieron, pero la verdad es que seguimos esperando”, sostuvo el referente del Juana Azurduy, quien destacó que mientras tanto se avanza con las clausuras, como al Ojo Abierto, el Olga Vázquez y la Casa Zaragoza.

El concejal Gastón Castagneto (UC-FpV), uno de los ediles que vienen acompañando a los espacios culturales de la ciudad, destacó que, si bien se avanzó con la prórroga de la ordenanza, ahora hay que esperar que se publique en el Boletín Oficial. “Si el Ejecutivo quisiera dar una prórroga no necesita de una ordenanza, eso es una decisión política, pero no puede hacerse el distraído cuando una ordenanza está votada”, explicó, al tiempo que detalló que el Ejecutivo de Garro suele tardar un mes para realizar la publicación oficial.

Gastón Castagneto (UC-FPV): “una prórroga no necesita de una ordenanza, eso es una decisión política, pero no puede hacerse el distraído cuando una ordenanza está votada”.

“La tarea ahora es insistir con el departamento Ejecutivo para que esto salga en el Boletín Oficial y ya nos quedemos tranquilos. Pero mientras tanto cada centro cultural tendrá la ordenanza en mano”, agregó el edil.

“Hay un montón de cosas a regular. Si laburamos en ese sentido me parece que dentro de pocos meses podemos tener la situación mucho más regulada y avanzar con otra tranquilidad, que claramente no es la de hoy, que está siempre el riesgo de que te vengan a clausurar”, consideró Castagneto.