Con denuncias contra el gobierno de Mauricio Macri por haber “generado un clima de odio y  persecución contra los trabajadores y los humilde”, el dirigente de la CTEP Juan Grabois celebró ayer su liberación tras permanecer detenido varias horas en la comisaría 18ª de Capital Federal, en San Juan y Entre Ríos. “Nos vamos con todos los militantes y trabajadores liberados por el pueblo”, gritó. En su perfil de Twitter llamó a mantener “el marco de unidad”.

Grabois había sido detenido cuando reclamaba la liberación de dos militantes del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y de seis vendedores callejeros senegaleses. Mientras duró su encierro, el repudio a su situación se hizo masivo en las redes sociales.

“Todo esto es exclusiva responsabilidad del gobierno, que generó un clima de odio y persecución contra los trabajadores y los humildes, a los que quieren mostrar como enemigos de la sociedad”, reflexionó ante los medios presentes.

Hasta el expresidente de Ecuador Rafael Correa se hizo de la noticia y rechazó la sucedido.

“Está volviendo la xenofobia, está volviendo el fascismo. Es terrible lo que están haciendo con nuestra patria”, concluyó. Mientras estaba en un camión celular junto a los otros demorados, Grabois consiguió enviar un mensaje –que se hizo viral– donde denunciaba golpes y maltratados.

Antes de ser capturados por la policía, los dirigentes acababan de incorporarse a una protesta frente a la comisaría por las detenciones que la Policía de la Ciudad había realizado un rato antes en un operativo en Constitución.

En un momento, la policía decidió reprimir la protesta con balas de goma y gas pimienta. Grabois intentó frenar a los efectivos y terminó esposado. El resto de los manifestantes pudo dispersarse y se refugió en la Facultad de Sociales, en Santiago del Estero y Carlos Calvo.