Mientras el Ministerio de Energía sigue sin brindar respuestas a las empresas recuperadas que pelean por una tarifa diferencial, las abultadas facturas siguen llegando y poniéndolas en jaque. Esta vez, la Gráfica MadyGraf (ex Donnelley) se encuentra con casi un millón de pesos que pagar, sólo en el suministro eléctrico.

Según explican los trabajadores, la inflación golpeando fuerte en insumos dolarizados, la baja del consumo, la suba de tasas y principalmente los constantes tarifazos están poniendo en riesgo el funcionamiento de esta gráfica bajo gestión obrera con más de doscientos trabajadores, ubicada en la localidad bonaerense de Garín.

“Tenemos un consumo mensual que nos llega una facturación de casi 400 mil pesos, pero la puesta en marcha del proceso productivo es grande, entonces lo administra una empresa que también nos cobra por esa bajada de electricidad y ahí tenemos una facturación de cuotas mensuales de 600 mil pesos, entonces se nos hace casi un millón de pesos”, explicó a Contexto Laura Noboa, trabajadora de la empresa que produce las principales revistas del país.

El insumo principal con que cuenta la gráfica es la electricidad, por lo que están pidiendo una tarifa acorde a lo que están produciendo y a lo que puedan pegar, algo que ya vienen peleando las empresas recuperadas, entendiendo que las grandes tarifas ponen en riesgo las fuentes de trabajo.

“La inflación ha hecho aumentar todo y se hace difícil trabajar con insumos dolarizados y a la vez con un tarifario de consumo energético súper grande. Los que las peleamos todos los días y cargamos con las cuentas todos los días somos los que estamos pagando esta crisis. Las grandes multinacionales están exentas”, destacó Noboa.

En 2007, la por entonces Donnelley imprimía 50 millones de tiradas y empleaba a casi el doble de trabajadores; hoy no llegan a los 10 millones. En este marco crítico, piden que el Estado les dé trabajo para producir más y generar alrededor de trescientos puestos laborales más. “Queremos trabajo del Estado, es el que usa mayor cantidad de producto impreso y nosotros podemos hacer un producto de calidad, de bajo costo, como manuales y cuadernos para los chicos para la escuela”, detalló Noboa. “Tiene que haber una decisión política de ayudarnos”, agregó.

Cabe destacar que, al ser una cooperativa, el dinero se reparte entre los trabajadores, por lo tanto, semejantes tarifas impactan directamente en sus sueldos: hoy están con un retiro de apenas ocho mil pesos por mes. Según detallan los obreros, si no tuvieran que afrontar tales servicios, el sueldo de cada trabajador podría aumentar cinco mil pesos más, tal como estaba el año pasado. En este marco, comenzaron una campaña para recaudar fondos. El próximo 30 de septiembre a partir de las 16 hs harán un festival “contra el ajuste y los tarifazos” en la inmediaciones de la fábrica con la presentación de Resistencia Suburbana y La Delio Valdez, con un bono a 200 pesos de entrada.