De cumplirse las previsiones realizadas por el gobierno nacional en la presentación del proyecto de presupuesto para 2019, Mauricio Macri finalizará su mandato con un PBI de, al menos, 2,3 puntos menor al de 2015. La inflación, siguiendo con las cifras aportadas por Nicolás Dujovne, superará por 10 puntos lo acordado inicialmente con el Fondo Monetario Internacional (32% era el máximo tolerable y cerrará en 42%, según el ministro), y en todo 2019 será sustancialmente menor, de 23%. El tercer dato llamativo de la síntesis que presentó en el Congreso durante sus quince minutos de exposición es que el dólar estará en el orden de los 40,10 pesos, es decir, durante todo el año que viene la divisa cotizará por debajo de los niveles de hoy.

“Converger hacia el equilibrio fiscal es uno de los ejes centrales de la política económica de este gobierno, y lográndolo vamos a resolver esta debilidad endémica de la economía argentina”, dijo Dujovne durante su alocución, en la que anunció que el ajuste planificado por el gobierno y acordado con el FMI llevará a cero el déficit fiscal primario.

“El esfuerzo fiscal estaba rindiendo sus frutos: en 2017 la economía crecía al 2,9% anual y hasta el primer trimestre de 2018 habíamos encadenado siete trimestres de crecimiento. Sin embargo, ocurrieron una serie de shocks que nos apartaron transitoriamente del sendero de crecimiento”, aseguró el ministro, y enumeró entre esos “shocks” a la sequía de este año, la suba de tasas del Tesoro de Estados Unidos, la disputa comercial entre China y Estados Unidos, el impacto de los problemas en Brasil y Turquía, y nuevamente que la causa judicial que investiga los cuadernos del chofer Centeno “afectaron negativamente a la economía en el corto plazo”.

Por otro lado, el equipo económico de Cambiemos anticipa que en 2019 caerán el consumo público y privado (-3,4% y -1,6%, respectivamente) y una baja en la inversión de casi el 10%. En este punto, el documento elaborado por el gobierno destaca que “proyectamos una recuperación punta a punta del consumo privado y la inversión, aunque no lograrán compensar el arrastre negativo que dejará la dinámica de los últimos meses de 2018”.

Por otro lado, el gobierno admite que para fines de 2018 la deuda pública ascenderá al 87% del PBI, y minimiza esa relación para el año que viene gracias al “cumplimiento de las metas fiscales y una mayor estabilidad del tipo de cambio”.

Un dato importantísimo con respecto a la deuda se conoció con el correr de las horas: el proyecto de presupuesto contempla la modificación de la Ley Nº 24.156 sobre Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, puntualmente del artículo 65, que establece el marco normativo para la reestructuración de la deuda.

El texto de la norma dice textualmente que “el Poder Ejecutivo Nacional podrá realizar operaciones de crédito público para reestructurar la deuda pública y los avales otorgados en los términos de los artículos 62 y 64 mediante su consolidación, conversión o renegociación, en la medida que ello implique un mejoramiento de los montos, plazos y/o intereses de las operaciones originales”. Es esa última frase la que pretende modificar el macrismo, sustituyendo la mejora en los montos, plazos o intereses por la expresión: “atendiendo a las condiciones imperantes en el mercado financiero”.

Sobre este punto, la economista integrante del Centro de Economía Política Argentina, Julia Strada, manifestó en sus redes sociales: “Varias cuestiones se desprenden de esto. Primero, están pensando en una reestructuración de deuda, luego de reconocer que a diciembre 2018 el stock de deuda pública sobre PBI es del 87%”, y “están pensando en reestructurar como al mercado le guste. Por ejemplo, reestructurar más caro, o con más interés, o con plazos incumplibles”.

Por otro lado, el gobierno recortará fuertemente las transferencias a las provincias. Según el proyecto, en concepto de educación se reducen las partidas en un 13,5%, en desarrollo social un 4,9%, y en “otras transferencias” la caída es de 48,2%. Cabe destacar en este punto que, a partir del año que viene, las provincias enfrentarán los subsidios al transporte y tarifas sociales para el consumo de energía.

Todas las fichas del gobierno para el año que viene están puestas en un generoso aumento de las exportaciones en torno al 20,9% gracias al “tipo de cambio competitivo”, donde priman desempeños sobresalientes del agro y Vaca Muerta.

Otra de las contradicciones o inconsistencias que aparecen en el texto corresponde a la recaudación del Estado, que tendrá según la proyección de Economía un aumento del 39,5%, donde el más importante lo aportará el IVA (31,6%). El dato choca contra la previsión de caída del consumo privado y la inflación que el propio gobierno reconoce.

Dictado por el FMI

Dirigentes y legisladores de la oposición manifestaron su disconformidad con el proyecto de presupuesto que el gobierno envió al Congreso, y lo definieron como un “presupuesto de ajuste” a la medida de las condiciones que impone el Fondo Monetario Internacional.

Menos fondos para Educación. La variación de recursos para Educación y Cultura es del 21,3%, a pesar de una inflación esperada del 23%, que seguramente será aún mayor. Esto significa un nuevo año de deterioro real en los recursos para el sistema educativo”, dijo la diputada nacional Laura Alonso a través de su cuenta de Twitter.

En la misma línea se expresó el diputado Roberto Salvarezza, quien consideró que Dujovne “mostró como algo positivo que el “gasto” en Ciencia y Tecnología aumentará un 28% en 2019. Lo que no dice es que la inflación de este año será del 45%. Entonces los recursos para el sector caerán un 17% aproximadamente. Sigue el ajuste”.

Victoria Donda, legisladora del recientemente disuelto Movimiento Libres del Sur, cuestionó: “Caída de la actividad económica con alta inflación y dólar sobrevaluado. Significa que en el mejor escenario que prevé Dujovne habrá menos empleo, menos capacidad adquisitiva y más pobreza. De terror”.

Mientras el ministro de Economía realizaba su escueta presentación en el Congreso, el Banco Central volvía a intervenir en el mercado cambiario para empujar hacia abajo la cotización del dólar a un día de un nuevo “supermartes” que vuelve a poner en jaque a la economía argentina. El dato preocupante lo volvieron a aportar las reservas internacionales, que cayeron a 49.620 millones de dólares, una diferencia de sólo 1.145 millones con respecto al 21 de junio pasado, el día anterior a que se acrediten los primeros 15.000 millones de dólares que giró el Fondo Monetario Internacional.