“Somos feministas. Queremos que el patriarcado se caiga. Ya no nos callamos más. Caminamos juntas en esta lucha. Somos feministas. Estamos a favor del aborto legal. Usamos lenguaje inclusivo. Somos feministas: vamos a cuestionarlo todo. Ni una menos, nos queremos vivas. Somos feministas: vamos a cuestionarlo todo”, recita la apertura de TODES, el primer programa de género de TV Universidad, conducido por Belén Valenzuela y producido por Nadia Portillo, que cosechó una oleada de insultos misóginos en las redes sociales y hasta una junta virtual de firmas.

Con el aval de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), TODES se plantea como un programa feminista, en construcción y desconstrucción, y utiliza, desde su mismo nombre, lenguaje inclusivo, nombrando así a quienes no se autoperciben dentro del binarismo hombre-mujer.

En YouTube, donde se puede ver cada programa, sus detractores, entre los que se encuentra el humorista oficialista Alfredo Casero y el seudointelectual Agustín Laje, han cuestionado que una Universidad pública financie TODES, las han llamado “feminazis”, “zorras”, “mogólicas” y las han mandado “a la cocina” como lugar “natural” de la mujer, han dicho que habría que violarlas y matarlas, e incluso han reivindicado a Videla para esta tarea. A pesar de esto, sus creadoras y la UNLP afirman que TODES vino para quedarse.

“Entendemos que no es algo personal hacia nosotres, sino que es algo contra un movimiento, contra una ideología, contra el feminismo: que asusta, porque es provocador, porque viene a moverle el piso a un montón de personas que quieren que eso suceda. Son esos mismos que están en contra del aborto legal, que están en contra de la educación gratuita, segura y de calidad, que están en contra que exista la ESI. Entonces, la única forma que tienen de responder ante esto es a través de la violencia”, consideró en diálogo con Contexto Belén Valenzuela.

“no es algo personal hacia nosotres, sino que es algo contra un movimiento, contra una ideología, contra el feminismo”.

Desde TvU la posición es clara, respaldar a TODES y al resto de los contenidos que han sido atacados a raíz de la viralización de este programa, al que directamente se está pidiendo a través de Change.org –sitio web para la colecta de firmas– que sea levantado del aire. Sus firmantes entienden que es “financiado con fondos públicos, ofrece una visión parcializada de los temas abordados, no siendo representativo del pluralismo de ideas y respeto por el pensamiento distinto que es uno de los valores esenciales que toda Universidad debe promover y asegurar”, al tiempo que destacan que están buscando “adoctrinar” a los alumnos.

“Ningunean lo que estamos haciendo como si no hiciese falta, como si no fuera necesario hablar sobre el lenguaje inclusivo, como si estuviera mal hablar sobre feminismo y cuestionar los privilegios del machismo y del patriarcado, como si yo no tuviera derecho a hablar sobre mi cuerpo, como si no tuviera derecho a decidir sobre mi cuerpo. Molesta por eso, porque hace ruido”, destacó Valenzuela.

Conformado por un equipo de comunicadoras jóvenes, feministas que sin verdades absolutas buscan construir, deconstruir y desnaturalizar, TODES en sus tres programas ha dejado expuesta la violencia machista dentro del lenguaje, los medios, las calles, las instituciones, las casas, y también las redes.

“No venimos a enseñar, venimos a hacer pensar”, definió Valenzuela. “Que piensen también esas mujeres que se dicen que no están representadas por el feminismo, que piensan que somos violentas, que piensa que está mal que supuestamente con la plata de sus impuestos hacemos esto. No, no está mal, hay que hacerlo y es ahora. Así que estamos aprovechando este momento histórico, con todas las cosas buenas y cosas malas, para alzar nuestra voz, nuestros reclamos, nuestros derechos, y aprovechando en un momento donde nos están viendo, nos están escuchando y por eso también se desató toda esta ola de violencia, que nosotras tenemos mucha unidad y organización para combatir con amor”, concluyó.