Con bolsones de verdura a cien y cincuenta pesos, los productores de la zona montaron una feria con el apoyo de la Universidad Nacional de La Plata y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en la que los vecinos de la ciudad pudieron, sin intermediarios, conseguir siete productos accesibles y de primera calidad.

Se estima que en la región comprendida entre La Plata, Berazategui y Florencio Varela hay alrededor de 30 mil pequeños productores que constituyen una actividad central en las economías de estos municipios y que además producen entre el 60% y el 90% de la verdura que consumen los argentinos. Hoy, la falta de políticas públicas pone en riesgo a este sector clave tanto en el abastecimiento como en la generación de empleo.

“Este tipo de actividades nos sirve para la visibilizar la agricultura familiar en crisis, con la inflación, con las medidas en contra del pueblo, pero básicamente nos sirve para tener contacto directo con el pueblo, con la gente que hoy, los dos extremos de la cadena (el productor y el consumidor), estamos siendo perjudicados”, explicó a Contexto Hipólito Madariaga, del Frente Agrario Evita.

Hipólito Madariaga: “Este tipo de actividades nos sirve para la visibilizar a la agricultura familiar en crisis, con la inflación, con las medidas en contra del pueblo, pero básicamente nos sirve para tener contacto directo con el pueblo”.

La disparidad entre el precio de venta y el precio de compra, los insumos dolarizados, los tarifazos, la suba de los combustibles, los aumentos de alquiler, los recortes en el Ministerio de Agroindustria, la falta de políticas públicas, son algunas de las problemáticas por las que atraviesa este sector. La actividad en el centro de la capital bonaerense fue una forma de visibilizarlos.

“El precio de la semilla y de todos los insumos nos juega en contra, están dolarizados: hay muchos campos que no podemos ni siquiera sembrarlos. Y en este momento cayó el consumo en todos lados, no estamos llegando a vender ni el 5% de la producción que tenemos. En las quintas se está botando mucha verdura”, explicó en diálogo con Contexto Salvador Vides, referente de la Asociación Platense de Horticultores Independientes.

“Queremos que vean el sector cómo es, no queremos ser invisibilizados ni olvidados, queremos que los Estados estén presentes, que haya políticas acordes al sector de la agricultura familiar”, explicó Nazario Ramos, productor de la Cooperativa Nueva Esperanza.

Cuando alrededor de cien personas se encontraban en la Plaza a la espera de que llegase más verdura (cerca del mediodía se agotó por la gran demanda), el intendente Julio Garro se presentó junto con el secretario de Producción Rogelio Blesa y, ante las preguntas de los productores, se comprometió a permitir este tipo de ferias una vez a la semana y a trabajar una agenda legislativa en conjunto para mejorar al sector. “Yo espero que no sea una declaración ante el público y quede en la nada”, consideró Vides tras el paso del intendente.

“El diálogo está siempre, nunca nos dijeron que no, pero siempre eso termina ahí. Por ahora no hay nada en el territorio que haya hecho esta gestión”, opinó en tanto Ramos. “Esperamos que esto sirva para que se pongan a trabajar y nos den un poco de pelota: sepan que el cordón existe”, agregó el productor.

La semana pasada los productores de la zona cortaron la ruta 36 ante los despidos masivos en el Ministerio de Agroindustria de la Nación, de los cuales 448 corresponden a la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF) conducida por Santiago Hardie. Durante su gestión de la mano del ministro Luis Miguel Etchevehere, no brindó respuestas concretas a un sector que atraviesa un momento crítico, sino que por el contrario avanzó con el vaciamiento de la SAF, disminuyendo recursos y presupuesto, al tiempo que modificó las condiciones del Cambio Rural y eliminó el Monotributo Social Agropecuario, que garantizaba regularizar su situación económica, una obra social y tener –para muchos, por primera vez– aportes previsionales. Hace sólo tres meses despidió a 330 trabajadores, por lo que esta nueva ola de despidos deja el área prácticamente vaciada.

“Nos afecta mucho a nosotros, porque desde el Estado nos piden que nos regularicemos y por otro lado nos sacan las herramientas. Nosotros queremos concientización, capacitación y abrir la venta directa del productor al consumidor”, explicó Ramos.

“Son lamentables los despidos, porque son la gente a la que uno acudía por cualquier situación. Nos cerraron esas ventanillas, la posibilidad de encontrarnos con ellos para que nos asesoren. Eso es directamente desviar la atención de nuestro sector, bajarnos de categoría. Nos dejan a un lado, nos consideran inviables. Por eso es positivo este acercamiento a la gente”, celebró en tanto Vides.