Por Pablo Pellegrino

Los trabajadores del Hospital Posadas volvieron a vivir una jornada dramática que se suma al largo conflicto que atraviesan con las autoridades de la institución, esta vez ante la confirmación de que nuevamente llegaron telegramas de despidos para más de ochenta trabajadores, médicos y profesionales.

La nueva ola de cesantías emitidas por el director general de Recursos Humanos, Juan Ignacio Leonardi, cercano al jefe de Gabinete Marcos Peña, motivó la renuncia del doctor Christian Kreutzer y de todos los profesionales que integraban el equipo de Cirugía Cardiovascular Infantil.

Luego de conocerse la medida, que desde que comenzó la nueva gestión al frente del hospital ya lleva más de 1.300 despidos, los trabajadores hicieron una asamblea y reiteraron, como hace semanas, la marcha de los guardapolvos blancos en defensa de la salud pública y del Posadas. Además, decidieron convocar a toda la comunidad para realizar un abrazo simbólico el viernes cerca del mediodía.

En diálogo con Contexto, el dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Salud (STS) y secretario gremial de la CTA de los Trabajadores, Luis del Río, recordó que el conflicto había iniciado con el desplazamiento de trabajadores profesionales, enfermeros, y ahora se suman médicos que, según el referente gremial, muchos “son una eminencia en sus áreas”.

“Leonardi es amo y señor acá adentro”, manifestó del Río, y añadió: “Según aduce él mismo, lo trajo Marcos Peña y tiene el poder para echar a todos los trabajadores del hospital; va por el vaciamiento del hospital y lo está logrando porque ya privatizaron parques y jardines, mantenimiento, servicios generales. Es una locura todo”.

Hasta hace una semana, Luis del Río era jefe de cocina en el comedor del hospital. Fue despedido luego de ser trabajador de planta con una trayectoria de veintiocho años con la aparente causa de ausencias durante el mes de mayo. “Nunca falté al trabajo, y mirá qué loca será la cosa que ellos me dicen que la causa de mi despido es por faltar los días de mayo y, sin embargo, me pagan el presentismo completo de mayo, junio y julio”, relató.

Por otro lado, también destacó que “hay compañeros enfermeros que tienen orden de la Justicia con fallos de cámara para que los reincorporen y no acatan la orden judicial”, y denunció la sistemática contratación de monotributistas en reemplazo de trabajadores de planta que fueron echados.

“Desde que asumieron ellos, el hospital está militarizado, con presencia de Gendarmería y Policía Federal. Tenemos gente de civil que nos sigue, nos filma, pero ya no nos asusta nada de eso y vamos a seguir luchando y defendiendo este hospital público, gratuito y de calidad que es nuestro, de los trabajadores, porque pasamos más tiempo acá que en nuestra casa”, advirtió Del Río. Y concluyó: “A mí me echaron y sigo viniendo todos los días al hospital porque no pienso dejar veintiocho años de mi vida para que venga un tonto de estos a despedirme como lo hicieron”.