A un mes del 33° Encuentro Nacional de Mujeres (ENM33), que tendrá su sede en Trelew, desde la comisión organizadora advierten que tanto los gobiernos municipales, como el provincial y el propio Instituto Nacional de las Mujeres no han cumplido los acuerdos, por lo que las condiciones mínimas no están garantizadas para el evento que se desarrollará del 13 al 15 de octubre.

Cabe destacar que el ENM33 será el más austral y en la ciudad más chica en toda su historia. En este marco, el apoyo estatal es fundamental para su realización. “Desde febrero tuvimos todas las reuniones, tanto con los gobiernos municipales como con el provincial, donde hubo una serie de compromisos verbales que no se han concretado, y estamos a un mes del Encuentro. Nosotras no dejamos nada libre al azar, pero del otro lado los compromisos no están siendo materializados y necesitamos que se concreten”, explicó en diálogo con Contexto Paz Escobar, integrante de la comisión organizadora.

Desde la organización estipulan que serán más de 50 mil las mujeres que asistirán, 30 mil de las cuales se alojarán de forma gratuita en escuelas, donde también se desarrollarán los talleres, que esta vez alcanzan los 73. En este marco, contar con estos establecimientos es central para la organización, pero aún no están garantizadas por el gobierno de la provincia de Chubut. Según detallaron, cuentan con cincuenta escuelas en Trelew, nueve en Rawson, tres en Gaiman, tres en Dolavon y trece en Puerto Madryn, ciudad donde se esperan 10 mil mujeres.

“Sin las actas acuerdo para las escuelas, es muy difícil terminar de organizar el mapeo, la designación de las compañeras para que se alojen. No nos podemos dar el lujos de que esas escuelas estén cerradas esos días, no podemos, no puede funcionar”, sostuvo Escobar, y agregó que “hay tres o cuatro escuelas grandes del centro que las directoras se niegan a cederlas”.

Otra de las exigencias centrales al gobierno tiene que ver con el transporte de media distancia para que las mujeres que se alojen fueran de Trelew puedan acceder a los talleres: con mayor frecuencia, descuento y más unidades. Si bien desde la provincia se comprometieron a trabajar al respecto, las organizadoras advierten que todavía no han concretado los acuerdos. Tampoco han garantizado el sonido ni los baños públicos.

Por otro lado, “a nivel municipal se necesita una inversión en obras de electricidad que nos la quieren cobrar a nosotras, cuando eso en realidad queda para la ciudad”, detalló Escobar en relación con los acuerdos con el Municipio de Trelew, que tampoco garantizó la disponibilidad de la plaza central.

Quien tampoco cumplió los acuerdos es el Instituto Nacional de las Mujeres, organismo que habitualmente se encarga de las viandas para las participantes, fundamentales por el contexto económicamente adverso que atraviesa el país. Si bien de la Comisión Organizadora habían exigido 30 mil comidas, el organismo encabezado por Fabiana Tuñez confirmó 20 mil para posteriormente informar que ese número se reduciría a sólo 12 mil, abarcando a un tercio de las mujeres que se esperan.

En este marco, Escobar sostuvo que en los diferentes gobiernos “hay una especulación a que no salga”, o “se creen que entorpeciendo esto va a mermar, y en realidad las mujeres ya sacaron los pasajes”.

“El Encuentro se va a hacer, esto puede salir mejor o peor, eso depende ya de ellos, no de nosotras. Nosotras ya hicimos todo, nos reunimos, presentamos informes de gestión ambiental, todo un trabajo minucioso en seguridad, salud, los puestos sanitarios que se necesitarían, las ambulancias. Pero no están acusando recibo de lo que se necesita y de la magnitud”, agregó la militante.

La oportunidad para visibilizar las violencias de la región

En 2017, la sede del ENM fue Chaco, donde se designó por votación popular (aún con Santiago Maldonado desaparecido y con la represión sobre el pueblo mapuche latente) que este año el Encuentro fuera en Trelew, siendo la primera vez que llega al sur. Las razones centrales de las mujeres que nominaron la sede tenían que ver con la lucha de los pueblos originarios y la violencia estructural que atraviesan, agravada en los últimos años.

Por otro lado, plantearon que el tipo de economía de este lugar, relacionado con el petróleo y la pesca, habilitó en muchas ocasiones la trata y el narcotráfico con mujeres. En ese sentido, se pensó el Encuentro como una oportunidad para visibilizar lo que se sufre en la región.

“Es también seguir federalizando el Encuentro. Hay muchas compañeras de más al sur que van a participar por primera vez del ENM. Eso está bueno, teniendo en cuenta lo que implica la experiencia: siempre se vuelve diferente a como una va. Queremos que las compañeras puedan conocer y vivir esta experiencia”, destacó Escobar.

EL ENM y los beneficios económicos para la región

Desde la Comisión Organizadora destacan que en un marco de crisis socioeconómica que atraviesa el país y golpea fuertemente en la zona de Trelew-Rawson, con un 12,5% de desocupación –la más alta del país–, el apoyo de los gobiernos es central si se tiene en cuenta además del impacto económico que tiene tal evento.

“En Trelew hay una desocupación terrible. Y los gobiernos no están entendiendo el impacto económico que va a tener en Encuentro. Nosotras abrimos la convocatoria para una feria gastronómica y la cantidad de personas que respondieron a ese llamado para tener un mango extra es impresionante”, dijo Escobar.

“Hay mucha gente sin trabajo, hay pobreza, han cerrado muchos locales estos últimos dos años. Darse el lujo de que fracase o que sea un mal Encuentro está mal. Esto va a redundar en beneficios económicos para la gente de acá”, agregó.