Por Ramiro García Morete

“A fin de cuentas, todo es un chiste”, decía un tal Chaplin, y puede que sí, dependiendo de quién lo cuente. Quizá ese sea el gran desafío o la gran trampa del stand up, ese gran chiste sobre la cotidianidad: ¿todo y todes pueden hacernos reír? Lo cierto es que Clara Vilardebó conversa con la misma sonrisa y espontaneidad que ha mostrado en sus trabajos de movilera radial, en presentaciones o en algún ciclo televisivo nocturno. La misma que se le dibujó hace diez años cuando vio actuar Karina Bordogna (también fotógrafa) en la primera versión de Contraindicadas y pensó: yo quiero conocerlas y actuar ahí.

Por entonces ni imaginaba que fuera posible. Pero el humor siempre la acompañó. Inclusive aquella tarde del año pasado cuando en el barrio de Meriadiano V quisieron robarle su auto y al pedir una escalera para poner un foco en la vereda su vecina era Karina. Conversando le contó que veía sus publicaciones de Facebook y que buscaba alguien de su edad para un espectáculo junto a Brica Brigandi. La cotidianidad en su amplio espectro desde el enfoque femenino sostiene este espectáculo que se estrenó el mes pasado en Ciudad Vieja y que, al igual que las tres funciones para esta semana, agotó localidades. Tan bien recibidas que ya hay una nueva función programada para el 11 de octubre.

Clara Vilardebó: “Hoy las nenas se crían con PakaPaka y tiene la suerte de construir su historia con la historia de Juana Azurduy, de Frida Kahlo. Pero nosotras estamos criadas con las boludas que en una escalera perdían un zapato”.

“Contraindicadas”, cuenta Vilardebó, “nace de nuestras propias ganas de hacer reír y de reírnos. Somos personas que por el humor pasamos la vida o que la vida pasa por el humor. Cuando uno vive desde esa lógica, en algún momento necesitas darle otro marco, parece, para ya que está hacer de eso un trabajo”. Y agrega: “Hay una frase que dice ‘Elige un trabajo que te guste y no trabajarás ni un día de tu vida’. O algo así, porque nunca aprendí”.

Tanto Bordogna como Brigandi son egresadas de la Escuela de Teatro de La Plata. Si bien Vilardebó es “nuevita”, el stand up es un formato propicio para unirlas: “Es un formato que te permite hablar un poco de vos y no, porque obviamente hay partes que no. Pero tomar como premisas generales cosas que nos pasan a todas. Y animarnos a poner en palabras esas cosas que son generales para que otros hagan catarsis y se rían”. 

Con el universo femenino como territorio para el humor, la coyuntura de lucha y reivindicación no es ajena. Vilardebó reflexiona: “Es algo complejo. Estamos en un momento de transición, donde hay cosas que ya no nos causan gracias. Como mujeres también tenemos el gran desafío de salir de nuestras propias estructuras machistas. Y eso, por más que lo quieras, no se hace de un día para otro. Porque nuestra cabeza en algún punto también está construida desde ahí. Yo en algún momento hago la aclaración. Hoy las nenas se crían con PakaPaka y tiene la suerte de construir su historia con la historia de Juana Azurduy, de Frida Kahlo. Pero nosotras estamos criadas con las boludas que en una escalera perdían un zapato o esperaban el príncipe para despertarse o andaban con siete enanos vaya a saber para qué. Y nuestra cabeza surge un poco de ahí. Y deconstruir eso te diría que ensayo a ensayo va siendo”.

El cuerpo, los “piropos” y otros temas que podrían haber sido disparadores del humor son utilizados con mayor cuidado, a la par de considerar el lenguaje inclusivo. Con todo ello presente, Contraindicadas apunta al “universo femenino desde el humor de lo que pasa a los treinta, a los cuarenta, qué sucede en la pareja y qué deja de suceder, todo el mundillo de una cita. Por ahí cuestiones relacionadas a ser sexy y no ser, al cuerpo. En algún punto cada una tiene su monólogo y a la vez vamos picando entre las tres”.

Clara Vilardebó: “Es algo complejo. Estamos en un momento de transición, donde hay cosas que ya no nos causan gracias. Como mujeres también tenemos el gran desafío de salir de nuestras propias estructuras machistas”.

Bordogna es la que “coachea un poco. Pero trabajamos colectivamente, nos juntamos. Cuando vivís desde el chiste hay cosas que te pasan en el día que las armás como premisa, chiste y remate. Y de pasar, pasar, nos ayudamos mucho entre nosotras”.

Respecto a la gran respuesta del público, Vilardebó bromea: “Nos dimos cuenta de que conocemos mucha gente”. Y agrega: ”Estamos súper contentas con la nueva fecha que es el 11 de octubre. Además, Ciudad Vieja es un lugar muy lindo, trabajamos muy cómodas, la gente puede comer algo rico y pasarla bien. En los tiempos que corren, es importante reírse”.