Por Pablo Pellegrino 

Como todos los meses, el Banco Central de la República Argentina publicó el Relevamiento de Expectativas de Mercado y, como todos los meses posteriores a la corrida cambiaria que inició en abril, las principales consultoras nacionales e internacionales volvieron a modificar sus pronósticos en torno al desempeño de los principales indicadores económicos, con la salvedad de que en agosto se dispararon los augurios pesimistas.

En junio, la estadística que elabora la autoridad monetaria en base a 41 participantes anotaba una inflación para 2018 del 30%. En julio, con algunos movimiento que había tenido el dólar, la expectativa fue 1,8% más arriba. Para agosto, con la megadevaluación de casi 40%, los analistas esperan para el cierre del año una inflación de 8 puntos porcentuales por encima del último pronóstico: 40,3%.

La cifra supera holgadamente uno de los principales condicionamientos que había establecido el acuerdo original suscripto por el gobierno de Mauricio Macri y el FMI, que ponía como techo tolerable una inflación del 32%; de superarse ese número, el préstamo podría cancelarse.

Sin embargo, el en estos días rebautizado ministro de Economía, Nicolás Dujovne, negocia en Washington la firma de un nuevo acuerdo cuyos términos -a pesar de que el presidente había dicho antes de la abrupta disparada del dólar que la decisión ya estaba tomada- podrían demorar semanas en conocerse.

De esta manera, el índice de precios minoristas para este año anota, en el caso del relevamiento de expectativas de mercado, un aumento de 20,9% con respecto a lo que se esperaba en enero de este año, cuando los analistas consideraron que la inflación sería de 19,4% y la pauta fijada por el gobierno era del 15.

De la misma manera, con la profundización de la crisis en agosto, también recalcularon la expectativa del nivel de actividad económica: el mes anterior se esperaba una caída del 0,5% del PBI para este año, y con el relevamiento de agosto esperan un descenso de 1,9 puntos. De nuevo, en este caso, a principios de año los analistas acompañaban los entusiastas números del equipo económico y estimaban un crecimiento de 3%.

Las reservas no paran de caer

En medio de la crisis, el gobierno continúa con la venta de reservas para mantener a raya la cotización del dólar, que el miércoles bajó unos 50 centavos en promedio y se ubicó cerca de los 39 pesos.

El 22 de junio de este año, el BCRA incrementó sustancialmente sus reservas internacionales gracias al primer desembolso del Fondo Monetario Internacional por 15.000 millones de dólares. En esa oportunidad, las reservas saltaron de cerca de 48.000 millones de dólares a 63.270 millones.

El miércoles, solo 75 días después de la acreditación de la primera parte del stand by suscrito con el Fondo, las reservas cerraron en 51.052 millones de dólares. La vertiginosidad con la que cayeron las reservas en estos tres meses da cuenta de la presión que sigue existiendo sobre la divisa y la acelerada y descontrolada fuga que se mantiene en niveles récord. Los 12.218 millones de dólares que se perdieron representan más del 80% de ese primer tramo del préstamo.