Horas de fuerte tensión se vivieron en la localidad platense de Abasto tras el desalojo de más de veinte familias desarrollado este martes por un nutrido operativo de la Policía y el grupo GAD. El avance de la fuerzas de seguridad tuvo lugar en el barrio conocido como Nuevo Abasto –entre las calles 526 a 529 y de 213 a 217–, donde un centenar de familias corre riesgo de quedar a la deriva después de vivir allí, en algunos casos, desde hace tres años.

El desalojo fue ordenado por el juez Guillermo Atencio, en referencia a una causa por “falta de títulos” de propiedad, acompañado por el Ejecutivo municipal a cargo de Julio Garro, que hace semanas logró el consenso del Concejo Deliberante para intervenir en el conflicto por las tierras.

Gisela (CTEP): “Intentamos que los vecinos se organicen y no haya violencia. Es lo que menos queremos. Pero han venido sin previo aviso. vinieron y tiraron abajo entre diez y veinte casas”.

“La gente está muy preocupada, hay unas novecientas familias de por medio en este predio. Entre ayer y hoy intentamos que los vecinos se organicen y no haya violencia. Es lo que menos queremos. Pero han venido sin previo aviso. Vinieron y tiraron abajo entre diez y veinte casas”, dijo a Contexto Gisela, coordinadora de la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y referente de la zona. Según relató, las autoridades locales y provinciales comenzaron a exigir a los residentes las constancias de preadjudicación de las tierras. “Esto recién empieza”, advirtió.

El predio en cuestión había sido cedido por Provincia en 2015 tras una larga discusión con organizaciones sociales que exigían tierras para viviendas para unas 260 familias de desocupados. Con el tiempo se sumaron más familias a la espera de terrenos que habían quedado presuntamente ociosos, hecho que provocó un conflicto de intereses entre los habitantes.

“La ocupación de los terrenos comenzó a principios de 2015 cuando los vecinos nos organizamos para conseguir un lugar donde tener nuestras casas. Accedimos a los terrenos unas 260 familias y quedaron en espera alrededor de 75 familias. En esas familias tenemos 85 niños y niñas y 7 adultos mayores”, expresaron a través de un comunicado.

No obstante, sin una previa instancia de diálogo, la Municipalidad decidió arrasar con decenas de viviendas, algunas construidas con cemento o madera, sobre familias que llevan más de dos años de residencia. Según indicaron, el desalojo de ayer es “el comienzo de operativos que van a continuar durante la semana”.

la Municipalidad decidió arrasar con decenas de viviendas, algunas construidas con cemento o madera, sobre familias que llevan más de dos años de residencia.

Cabe destacar que este mismo predio es el que se desalojó de manera violenta en 2015, episodio que contó con la intervención del entonces juez Luis Arias, quien interpuso un recurso de amparo para frenar el operativo, medida que no fue acatada. En tanto, la acción realizada por Arias frente al desalojo fue incluida en las causas del jury de enjuiciamiento que culminó con la destitución del magistrado.

“Hoy vinieron dos personas de la Dirección de Tierras con dos planillas que eran una vergüenza, a tomar datos mientras había decenas de familias llorando. Esto no se hace así. Muchos de los desalojados tampoco pudieron contar siquiera con un aviso previo del operativo”, expresó la referente vecinal.