A un mes de las muertes de la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez de la Escuela Nº 49 de Moreno por la explosión que generó una fuga de gas, el gobierno bonaerense no ha ejecutado ni mucho menos delineado un plan de obras para solucionar los problemas de infraestructura de los colegios públicos de la provincia.

Las muertes evidenciaron el crítico estado de las condiciones edilicias, situación que los gremios docentes habían denunciado a través de la entrega de carpetas a Gobernación donde detallaban las necesidades del sistema escolar.

Tras la explosión, la reacción del gobierno de Vidal fue enviar gasistas a las escuelas para cortar el suministro de gas en caso de que hubiera pérdidas. Con esa medida, ordenó que se retomen las clases, a pesar de la falta de calefacción y del servicio de los comedores escolares. No hubo un plan de emergencia para refaccionar las escuelas, pedido que le ha hecho a la gobernadora la oposición en la Legislatura.

“Pedimos el arreglo inmediato de las escuelas cerradas del distrito de Moreno y de toda la provincia”, dijo a Contexto el diputado bonaerense Miguel Funes, del bloque de Unidad Ciudadana-FpV-PJ. “Insistimos en el pronto tratamiento de la ley de Emergencia educativa, en el pedido de interpelación a Sánchez Zinny y por una sesión especial para discutir la delicada situación de la educación pública”, añadió.

Las legisladoras kirchneristas Florencia Saintout y Teresa García incluso le pidieron la renuncia a Sánchez Zinny. Por su parte, el oficialismo en la Cámara Baja que preside Manuel Mosca se ha negado a cada uno de estos pedidos.

La “desidia” y el “abandono” que denuncian las comunidades educativas sobre la política de la cartera educativa de Sánchez Zinny repercute en novecientas escuelas que se mantienen sin clases desde hace un mes y en 400.000 alumnos afectados en toda la provincia. Así lo señalaron a este medio desde Suteba.

A su vez, luego de la explosión, este sindicato hizo un informe sobre 2.000 escuelas que dio resultados preocupantes sobre la situación de los establecimientos: en un 75,6% no se controlan sistemáticamente las instalaciones de gas, en un 67,1% los artefactos no se encuentran en buen estado de conservación y funcionamiento, y en un 61,3% las instalaciones de gas no se encuentran en perfecto estado de conservación y funcionamiento.

El asunto de la infraestructura escolar se enmarca en la política de achique del gobierno de Vidal que, en el aspecto salarial, se traslada en un techo del 20% ofrecido en la última paritaria. La gobernadora también usó la tijera para cerrar escuelas rurales y del Delta, bachilleratos de adultos y Equipos de Orientación Escolar.

Los docentes de Moreno pidieron justicia

Docentes, estudiantes, gremios y familias de Moreno se movilizaron ayer al mediodía para pedir justicia por Sandra Calamano y Rubén Rodríguez. También exigieron inversión en obras por parte de Provincia en las escuelas. Partieron columnas desde distintos puntos del distrito, se concentraron en el monumento a Carlos Fuentealba (Ruta 23 y Acceso Oeste) y desde allí se trasladaron hasta el Consejo Escolar, todavía cerrado por la intervención de Provincia, donde hicieron un acto central. De la actividad participaron los gremios del Frente de Unidad Docente, de las dos CTA, de la Corriente Federal de los Trabajadores y de la CTEP.

“Exigimos justicia y también que aparezcan las respuestas para nuestras escuelas”, dijo a Contexto Mariana Cattaneo, secretaria general de Suteba Moreno. La gremialista afirmó que las escuelas de Moreno continúan sin clases (son 280) por la falta de obras de Provincia que han comenzado aunque no en todos los casos.

Para que Provincia haga obras en la Escuela Nº 49 tuvo que haber dos trabajadores muertos. Antes del hecho, las autoridades habían hecho las denuncias correspondientes sobre pérdidas de gas. “La escuela 49 está en obras de refacción. Eliminaron la conexión de gas y dejaron sólo un garrafón para la cocina. En el resto pusieron aires acondicionados de frío calor con una nueva instalación eléctrica”, dijo Cattaneo.

“Quedan pendientes las tareas en relación con las filtraciones, instalaciones eléctricas, pozos ciegos. Lo que está ocurriendo es que hace un mes que no hay clases en las escuelas del distrito. Y estamos esperando que se constituya el ámbito donde podamos discutir con las autoridades y tener información sobre qué obras se van a hacer, dónde, cuándo y quién las paga. Es información que tenemos necesidad de tener”, sostuvo.

En octubre del año pasado, Sánchez Zinny intervino el Consejo Escolar de Moreno, encargado de obras menores como la pérdida de gas. Luego de la explosión renunció Sebastián Nasif, interventor ubicado por Sánchez Zinny. Ayer, la movilización terminó frente al Consejo Escolar, donde la comunidad educativa conserva un acampe para pedir justicia.

“El comportamiento de Sánchez Zinny ha sido patético antes y después de la explosión. Antes, por la decisión de intervenir el Consejo Escolar y no dar respuestas a las escuelas. Le habíamos entregado una carpeta con los problemas del distrito. Y después tardó veinte días para aparecer en la escuela, en una visita furtiva en un horario donde esperaba no encontrar a nadie. Buscaba una foto para decir que estaba todo bien, pero se encontró con las familias. A su vez, en la última paritaria, la única intervención que hizo en la reunión fue para decir que iba al baño”, concluyó Cattaneo.