El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Brasil decidió que el expresidente y líder del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio “Lula” da Silva, no podrá ser candidato para las elecciones presidenciales.

La proscripción de Lula representa un duro golpe a la democracia de Brasil y de toda América Latina. El líder del PT era el candidato que mayor intención de voto acumulaba para las elecciones de octubre. Lula contaba con más del 35% de intención de votos. Algunas encuestadoras aseguraban que podía ganar en primera vuelta.

A pesar de que el Comité de Derechos Humanos de la ONU le reclamó al gobierno de Brasil que le permita a Lula ser candidato, la mayoría de los magistrados del TSE decidieron proscribir al exmandatario.

El presidente del bloque de diputados del PT, Paulo Pimenta, aseguró en la red social Twitter: “el gran articulador y asesor del golpe contra la democracia brasileña es la Rede Globo y sus medios que forman una gran mafia en la prensa. Apoyaron la dictadura inaugurada en 1964 y ahora apoyan el golpe liderado por el lawfare”.

Aún quedan instancias de apelación y el PT podría insistir con la candidatura del expresidente, aunque todo indica que presentará como alternativa la fórmula Fernando Haddad-Manuela Davila.