El 30 de agosto se conmemoró el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, un flagelo que América Latina sufrió durante la época de las dictaduras y que no ha sido erradicado.

Según señala la Organización de las Naciones Unidas (ONU): “La desaparición forzada se usa a menudo como estrategia para infundir el terror en los ciudadanos. La sensación de inseguridad que esa práctica genera no se limita a los parientes próximos del desaparecido, sino que afecta a su comunidad y al conjunto de la sociedad”.

“La desaparición forzada se ha convertido en un problema mundial que no afecta únicamente a una región concreta del mundo. Las desapariciones forzadas, que en su día fueron principalmente el producto de las dictaduras militares, pueden perpetrarse hoy día en situaciones complejas de conflicto interno, especialmente como método de represión política de los oponentes. Es motivo de especial preocupación: el acoso de los defensores de los derechos humanos, los parientes de las víctimas, los testigos y los abogados que se ocupan de los casos de desaparición forzada; el uso por los Estados de la lucha contra el terrorismo como excusa para el incumplimiento de sus obligaciones; y la todavía generalizada impunidad por la práctica de la desaparición forzada. Debe prestarse también especial atención a los grupos de personas especialmente vulnerables, como los niños y las personas con discapacidad”, sostiene el organismo que desde 2011 conmemora esta fecha.

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, comentó a través de la red social Twitter: “En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, reiteramos nuestro compromiso con esclarecimiento de casos pendientes de las dictaduras. Desde 2017, la Comisión de la Verdad trabaja con todo el apoyo del Estado, en busca de devolver paz a cientos de familias”.

En diálogo con Contexto, Jorge Kreyness, analista de política internacional, aseguró que “cuando se involucran las fuerzas militares en temas de seguridad interior o se militarizan las fuerzas de seguridad, la posibilidad de que se produzcan desapariciones forzadas se incrementa. Eso se ve claramente en Colombia y en México”.

Jorge kreyness: “Si bien es un fenómeno que se ha dado en todo el mundo, nuestra región la ha padecido de manera muy fuerte”.

Kreyness recordó que “en Argentina, el presidente Macri pretende involucrar a las Fuerzas Armadas en temas de Seguridad Interior. La ministra Patricia Bullrich juega un papel clave en las relaciones de dependencia con Estados Unidos, lo que también va a en esa línea. La ministra es la promotora de la militarización de las Fuerzas de Seguridad, lo que pone en riesgo la vigencia plena de los derechos humanos en Argentina”.

Cabe recordar que la dictadura militar argentina secuestro, torturo y desapareció a 30 mil personas y que aún está vigente la desaparición seguida de muerte del joven Santiago Maldonado, quien se encontraba manifestando junto a miembros de pueblos originarios que reclamaban por sus tierras y fueron reprimidos por un grupo de la Gendarmería comandados por el jefe de Gabinete del Ministerio de seguridad Pablo Nocceti, mano derecha de la ministra Bullrich.