Por Pablo Pellegrino

Luego de la megadevaluación del peso, que lleva ocho jornadas consecutivas en caída, miles de personas se convocaron en distintos puntos del país para manifestarse en contra de la política económica del gobierno de Mauricio Macri. Los cacerolazos que se convocaron a través de las redes sociales se produjeron minutos después de la multitudinaria Marcha Federal Universitaria y se desplegaron a lo largo de todo el país.

La corrida cambiaria que comenzó en abril de este año y que llevó al dólar desde los 20 hasta los 39,77 pesos el jueves, llegó a superar en varios tramos del día los 42 pesos.

Frente a una crisis cada vez más aguda, el gobierno se reunió en Casa Rosada para analizar la situación. En ese marco, desde Cambiemos anunciaron que el ministro Nicolás Dujovne viajará a Washington para negociar con el FMI y recién el lunes realizarán anuncios desde el equipo económico.

Las fallidas respuestas que dio hasta ahora el gobierno llevaron a que miles de personas en distintas ciudades del país convocaran a través de las redes sociales a un cacerolazo. En la ciudad de La Plata, más de un centenar se juntaron en la esquina de las calles 7 y 50. Mientras se desarrollaba la manifestación, los automovilistas que pasaban por el lugar se sumaban al reclamo con incesantes bocinazos.

“Ellos no ven la realidad, viven en su nube: tienen plata y les conviene que suba el dólar, a nosotros los trabajadores no”, se quejó uno de los manifestantes mientras la multitud coreaba “El pueblo unido jamás será vencido”.

A metros de donde se concentró la manifestación, los trabajadores del Astillero Río Santiago continuaban con el acampe que realizan en rechazo del vaciamiento de esa empresa estatal. “Lo único que queremos los compañeros del astillero es trabajar, somos obreros y es lo que hacemos”, dijo Luis Benavídez, uno de los trabajadores que se acercó al cacerolazo desde la carpa que instalaron frente a la Legislatura bonaerense.

“El astillero se siente apoyado por todos los grupos gremiales y la gente. Acá todos los días tenemos entre quinientas o seiscientas personas que vienen a apoyarnos”, expresó, y concluyó: “Esta no es la causa del astillero sola, es la causa de todos los trabajadores que estamos en la misma. Hoy vas al supermercado y el azúcar te cuesta más que ayer. Somos todos trabajadores y esto no le conviene a ninguno”.