A través de un cartel en la puerta, los dieciocho trabajadores de la concesionaria de 44 entre 149 y 150 se anoticiaron de que la sede de Fangio S.A. La Plata, perteneciente a la firma Mercedes Benz, cerraba sus puertas y estaban despedidos.

“Los compañeros se encontraron con un cartel en la puerta que decía que pasaran por tal dirección. Era una escribanía donde se les informaba la liquidación de sueldos por el cierre de la empresa”, relató en diálogo con Contexto Gustavo Martín, delegado del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA).

Gustavo Martín (delegado de SMATA): “Los compañeros se encontraron con un cartel en la puerta que decía que pasaran por tal dirección”.

Según explicaron los trabajadores, en el último tiempo, si bien registraban una merma en las ventas, ante los cuestionamientos las autoridades negaban la crisis al tiempo que no mencionaron un posible cierre de la sucursal. Sin embargo, uno de los trabajadores declaró ante la prensa que uno de los gerentes le había afirmado que “antes de tener doce autos en exhibición que valen un millón de pesos cada uno le conviene poner esa plata en Lebac”.

El cierre de la concesionaria de La Plata se da en el marco de una situación crítica que atraviesa el sector. Según explicaron desde la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), la baja del poder adquisitivo y la escalada inflacionarua han provocado una fuerte caída de las ventas.

“Realmente enfrentamos una situación muy complicada. Estamos trabajando con un altísimo stock, el más alto de toda la historia. Todo conduce a ser el peor año desde la crisis de 2002”, comentó a Infobae Dante Álvarez, titular de ACARA.

Si a la caída de poder adquisitivo se le suma la apertura de importaciones, la crisis es notable, sobre todo si se tiene en cuenta que en 2017 siete de cada diez autos que se vendieron eran importados, en su mayoría provenientes de Brasil. Desde SMATA alegan que esto también afectó el cierre en La Plata.

Dante Álvarez (titular de ACARA): “Realmente enfrentamos una situación muy complicada. estamos trabajando con un altísimo stock, el más alto de toda la historia”.

“El sector está atravesando una crisis bastante grave, fundamentalmente desde abril, donde hay pocas ventas y las terminales están fabricando por mes menos de lo que se producía el año anterior. Hay una reducción de la producción y lo poco que se vende en el mercado se reemplazó por autos importados”, sostuvo Martín.

“No solamente se vende menos, sino que se reemplaza el producto nacional por uno importado. Estamos en un momento muy complicado”, agregó. Por ahora, la concesionaria se encuentra con persianas bajas y con los carteles de la firma tapados. El viernes se avanzará con su cierre definitivo. Mientras, los empleados en asamblea buscarán una reubicación antes de quedar en la calle.