Por Ramiro García Morete

“Tu libertad/ no entra en mi libertad”. Isla Mujeres no es un destino paradisíaco ni mucho menos una isla: es un territorio sólido, fértil y autónomo. Casi como un estado (de gracia) donde el principio esencial es ese: la libertad. Y eso sólo es posible desde la elección: en la distribución equilibrada de las partes, en el modo de generar atmósferas sutiles sobre bases sólidas para hallar una potencia que no habita en el volumen sino en la cadencia. La voz armonizada de Isla Mujeres suena a una sola, casi como una declamación.

“No me agarren que completa estoy”, cantan. Con personalidades y roles distinguibles, se las observa ensambladas y pletóricas. Conectadas por “el cable que hace viajar mi electricidad”. Ellas mismas confesarán que “están maravilladas con la banda”, con un candor que no excluye la severidad para dejar en claro posiciones musicales y extramusicales. Isla Mujeres pone los límites y los corre desde un pop que sirve como superficie para despegar sin mapas.

Tres o cuatro años atrás, Julia Barreña (teclado y voz) y Amparo Torres (guitarra y voz) se juntaban en un cuarto a mostrar y compartir canciones. Así comenzó a gestarse ese sonido o voz que es hoy la banda que completan Elena Radiciotti (bajo y voz) y Faustina Sagasti (batería). “Es algo buscado”, relata Amparo, “una particularidad que tenemos y nos gusta desarrollar: los arreglos vocales. Tampoco que se convierta en un coro. Nos gusta, es un instrumento más. Que la voz dice muchísimo, que se tiene que experimentar más.”

“Cuando crecés y tocás con una persona te mimetizás. Yo canto y la voz de Juli es parte de la mía. Cuando se sumó Ele, también. Cuando componés en conjunto vas pensando los arreglos. Lo lindo de este proyecto es la confianza como músicas que tenemos en el resto. Más allá de ser amigas, entender: no todo va a depender de uno”, agrega.

Ele, menos locuaz pero sumamente certera, acota: “Llevás algo y con el resto mejoras”. Y ambas disertan sobre potenciales significados de sus canciones. Elena reconoce un imaginario en las letras y cuenta: “Juli viene de la poesía y tiene facilidad para improvisar. Zapamos y salen cosas increíbles. Yo soy más de trabajar en mi casa y hasta que no me convence no lo muestro. Amparo es más de traer las cosas resueltas”. Luego añade: “A veces la gente viene con algo que interpretó y te sorprendés, porque el significado lo vas construyendo con otras personas”.

Pero en este breve y fructífero proceso con Naturalia (EP de 2015) y Otras (LP de 2017), mucho rodaje y buena recepción, la evolución se remarca en lo sonoro. Amparo revela un detalle no menor: el backline. “En el primer EP Julia tenía un teclado más precario, por ejemplo”. Pero básicamente se acentuó la idea de pensar la canción desde la sonoridad. “Nos pasamos a maquetas. Todas usamos Ableton y como que empezás a generar ideas más complejas”, dice la bajista. “Sonamos mejor porque ensayamos mucho”, agrega la guitarrista. “Y con el vivo nos empieza a pasar que imaginamos cosas que son más de estudio y vemos cómo resolverlas. Estamos en ese proceso. Está bueno pensar el disco como obra aparte”.

No tengo ganas de tener la culpa

“Tener una banda son un montón de aristas”, asume Ele. “De repente te das cuenta de que estás laburando un montón en un montón de cosas. Tenemos re buena respuesta, más allá de los medios y la categoría ‘banda de chicas’”. Ellas mismas sacan el tema con absoluta honestidad. “Es complejo ser una banda de chicas en este contexto. Si bien hay un montón de espacios de género que nos dan su lugar, después está esa cosa de ‘¿me están llamando por lo que decimos o por cubrir el cupo de corrección política?’. Es complejo, porque no te podés enemistar con esa idea, porque no tiene mucho sentido”, expresa Elena, y deja las cosas bien en claro: “Si esperás que sólo seamos unas chicas sobre el escenario, voy a ir con mi banda y te voy a romper la cabeza musicalmente. Esa es la postura”.

Con varios viajes y planes, Amparo expresa con ilusión el futuro próximo y lejano de Isla Mujeres, al cual se abrazan sin dudarlo: “Hay mucho por hacer… ¿para qué dejar?”.

Isla Mujeres se presenta este sábado 1º de septiembre en el CESC (Av. 1 N° 1478, La Plata) junto a Los Impulsos.