Tras tomar conocimiento público esta semana el regreso a servicio activo del policía Luis Chocobar –acusado de matar a Juan Pablo Kukoc por la espalda y luego felicitado por Macri–, se llevó adelante la cuarta “Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil” en diversas partes de Argentina y con epicentro en la Plaza de Mayo. Con una fuerte convocatoria impulsada por organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas, con varias consignas, como “Basta de gatillo fácil”, “Basta de torturas y muertes en cárceles, comisarías, institutos de menores y otros lugares de detención”, así como “Basta de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y causas armadas”, la marcha que tuvo origen en la provincia de Córdoba recuerda cada caso registrado en 2018 y los que se dieron desde el retorno de la democracia.

María del Carmen Verdú (CORREPI): “Estamos atravesando un verdadero estado de excepción en materia de política represiva estatal”.

Si bien su epicentro tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires, las marchas se replicaron en varias partes del país. En tanto, en Rosario un policía de civil baleó a un joven de dieciocho años, en Barrio Tablada, horas antes de realizarse allí la movilización. El hecho fue denunciado por la delegación regional de la Coordinadora de Familiares de Víctimas de Gatillo Fácil.

“Estamos atravesando un verdadero estado de excepción en materia de política represiva estatal. Chocobar está yendo a juicio por homicidio y resulta que recibe la visita de Bullrich un domingo con dos senadoras y una semana después trasciende su reincorporación al servicio activo”, dijo a Contexto María del Carmen Verdú, referente de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional.

Según Correpi, entre 1983 y 2017 las fuerzas del Estado asesinaron a 5.462 personas. El 47% fueron jóvenes de entre quince y veinticinco años. Y el 3%, menores de catorce. Desde el regreso de la democracia, la mitad de las personas asesinadas por alguna fuerza represiva del Estado no tenía más de veinticinco años: 2.731 jóvenes. De esos, más de 2.567 fueron víctimas de gatillo fácil.

Sin dudas, este año la marcha estuvo atravesada por la figura del policía Luis Chocobar, hoy devuelto en sus funciones activas como efectivo policial, como también por la memoria de Santiago Maldonado, cuyo contexto de muerte tras un operativo de Gendarmería aún no fue esclarecido.

Desde el regreso de la democracia, la mitad de las personas asesinadas por alguna fuerza represiva del Estado no tenía más de veinticinco años.

“Ya no se puede mirar para el costado, estamos hablando de la promoción pública del gatillo fácil como política de Estado. En lo que va de 2018 ya se ha superado el promedio de un pibe muerto por día a causa del gatillo fácil. Si estamos así a esta altura, nos preocupa cómo vamos a terminar este año. Jamás vivimos un nivel de velocidad tan grande entre un hecho y otro”, aseguró la vocera de CORREPI.

Acorde a lo expresado por su Verdú, “nunca se vivió una escalada de violencia tal como la registrada desde la llegada de Macri”, donde ya en 2017 se alcanzó el índice promedio de una muerte por día.