Trabajadores de radios comunitarias, privadas, universitarias y públicas se nuclearon este lunes en las puertas del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) conducido por Silvana Giudici, bajo la consigna “Salvemos a la radio”, denunciando que, a 98 años de su creación, este medio atraviesa “uno de los momentos más difíciles de su historia”.

La jornada fue convocada por el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN-CGT), la Federación de la Cultura y la Comunicación (FETRACCOM-CTA), el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA), el Círculo Sindical de la Prensa y Comunicación (CISPREN-Córdoba), la Coalición por una Comunicación Democrática (CCD), la Asociación de Radios Universitarias Nacionales (ARUNA), la Asociación Mundial de Radios Comunitarias de América Latina y Caribe (AMARC-ALC), la Red de Radios Rurales, la Red de Radios Socioeducativas, la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA), la Red de Carreras de Comunicación de la Argentina (Red Com), Voces Libres del Pueblo, entre otros organismos.

Fernando Pedernera (Radio Nacional y delegado de Sipreba): “este es uno de los contextos más difíciles para la radio, porque estamos tendiendo hacia la unificación de los discursos y del pensamiento”.

“Despidos y precarización de trabajadores y trabajadoras, discriminación en el reparto de pauta publicitaria, clausuras arbitrarias de emisoras, incumplimiento del fomento establecido en Ley Nº 26.522 para radios comunitarias, alternativas, populares y de pueblos originarios, discontinuidad de políticas públicas para fortalecer radios escolares, socioeducativas, universitarias, rurales, cooperativas, micropymes, familiares, y el impacto del tarifazo en la electricidad, son algunos de los problemas que afectan a las miles de personas que realizamos esta actividad en todo el país, a nuestras comunidades y audiencias”, denunciaron en la convocatoria que llamó a una radio abierta.

Fernando Pedernera, trabajador Radio Nacional y delegado de Sipreba, consideró que, en 98 años de historia, “este es uno de los contextos más difíciles para la radio, porque, como sucedió en otras épocas que pensamos que no iban a retornar, estamos tendiendo hacia la unificación de los discursos y del pensamiento en favor de unas pocas manos que le da al oyente todo masticado para que pueda seguir siendo el trabajador llevado de las narices según el programa general que tenga el gobierno nacional”. En ese sentido, agregó que no hay una intención de las autoridades de garantizar información al oyente. “Tenemos que utilizar mucho el ingenio para hacer pasar noticias”, explicó.

Por otro lado, Pedernera sostuvo que “en la radio pública la situación está complicada” porque “no se cumplen los convenios, tenemos personal precarizado, tenemos personal suplente que es prácticamente un esclavo” y “desde 2015 a esta parte sufrimos despidos que habíamos frenado desde el menemismo”.

Cabe destacar que desde la llegada de la alianza Cambiemos al gobierno los despidos en el sector se han disparado notablemente. Según advierten desde Sipreba, son alrededor de tres mil los trabajadores despedidos en dos años y medios en la prensa. En la radiodifusión, en el sector privado se destacan Radio América, Del Plata, Rivadavia, Metro, Vorterix, Rock&Pop y El Mundo, entre otras empresas que han avanzado con los cesanteos.

El sector de radios comunitarias viene luchando por el reconocimiento de sus derechos conquistados en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, avasallada por Cambiemos a días de asumir. Cabe recordar que el presidente Mauricio Macri creó por decreto el ENACOM tras la intervención de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), organismo de aplicación de la LSCA ­–dejando sin aplicación alguno de sus principales artículos, sobre todo aquellos que favorecían la concentración mediática–, con el compromiso de crear una nueva normativa, que nunca llegó.

En este marco, las políticas públicas para las radios comunitarios y sobre todo los fondos concursables tienen serios atrasados, adeudándose aun dinero de 2015, poniendo en jaque los proyectos y el financiamiento de estos medios.

 Cristina Cabral (Radio Encuentro de Viedma, y farco): “Queremos dejar de estar escuchando las voces de lo que pasa solamente en capital y de los poderosos, queremos participar nosotros con nuestras voces”.

“Queremos ejercer el derecho a la comunicación desde las radios comunitarias, de las rurales, de las escolares. Como la nuestra, que está en la Patagonia. Las radios que estamos en distintos puntos del país cumpliendo servicios muy importantes para todas sus poblaciones. Queremos dejar de estar escuchando las voces de lo que pasa solamente en capital y de los poderosos, queremos participar nosotros con nuestras voces”, consideró Cristina Cabral, integrante de Radio Encuentro de Viedma, y de FARCO.

El periodista y comentarista Alejandro Apo, quien hoy tiene un programa en una radio comunitaria, consideró por su parte que “estamos en un momento increíble. ¿Quién iba a pensar que a 98 años de la creación de la radio, que pasó por tantos momentos de gloria, ahora está con medios concentrados que esconden buena parte de la realidad y desconocen a medios alternativos?”. Para el comentarista, el gobierno nacional “lo único que hace es priorizar el negocio”.

FM Ocupas, la comunitaria de Moreno clausurada

FM Ocupas es quizá uno de los casos más emblemáticos del avance de Cambiemos con el sector comunitario. La radio, ubicada en Moreno, dedicada a trabajar sobre todo con personas con discapacidad, hoy está sin trasmisión al sufrir la clausura del ENACOM y la imputación de sus directores, alegando una interferencia con un aeroparque que nunca fue comprobada y declarando a la radio ilegal, a pesar de contar con el reconocimiento en el empadronamiento de AFSCA.

“Nuestra radio surge gracias a la Ley de Medios, con una importancia muy marcada y una impronta que no va a cambiar nunca. Quizá esa impronta molesta y por eso nos vienen sacando del aire”, explicó Mariano Sánchez, uno de los directores.

“Venimos de Moreno, de un lugar donde los últimos meses venimos muy sacudidos. La escuela de nuestro barrio explotó, recordamos a Sandra y a Rubén. Creemos que este Estado tuvo las agallas de ir a nuestra radio seis veces a controlarnos, a perseguir y a mandarnos camionetas para que nos saquen fotos, pero no fueron ninguna de las nueve veces que la directora denunció la pérdida de gas”, agregó el director de Ocupas.