La Justicia deberá atender las graves condiciones de la cárcel de mujeres de Los Hornos

Los legisladores Miguel Funes y Susana González impulsaron un habeas corpus ante la falta de agua de las internas de la Unidad Penitenciaria Nº 33. Ademas de este problema que denuncian hace semanas, señalan la escasez de comida y la falta de atención a 65 niños que conviven junto a ellas.

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La preocupante situación que atraviesa la población de la Unidad Penitenciaria de mujeres N° 33 de Los Hornos, que llevan casi dos semanas sin agua potable, motivó la intervención de la diputada provincial Susana González y su par Miguel Funes, quienes interpusieron un recurso de habeas corpus para exigir respuestas.

Funes y González realizaron su presentación en carácter de presidente de la Comisión de Derechos Humanos y secretaria de la Comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios, respectivamente. “En principio la premisa no puede ser otra que la dignidad de las personas, y aún más, de las privadas de su libertad, en tanto carecen en medios de sortear los inconvenientes que genera la propia impericia del Estado”, resalta el habeas corpus.

“Hace doce días que las presas no tiene agua potable, allí hay quinientas mujeres y veintiuna de ellas están embarazadas. Estamos hablando de algo básico para la vida humana, por lo tanto presentamos un habeas corpus que tuvo una inmediata respuesta con un perito del Poder Judicial”, dijo ayer a Contexto Susana González, quien logró ponerse en contacto con la situación de la Unidad N° 33 tras las diversas denuncias publicadas en medios de comunicación.

La Unidad Nº 33 de Los Hornos está ubicada en 149 e/ 70 y 71. Allí se encuentran 65 niños que viven día a día con sus madres. Las autoridades adjudicaban la falta de agua a un problema con una bomba, pero sin ofrecer ninguna respuesta. Esta semana, ante la presentación de Funes y González, un perito de la de la Suprema Corte de Justicia ordenó la inmediata asistencia del problema.

“Más allá de todas las vulneraciones permanentes que se dan en el sistema penitenciario, de todas las cárceles de la Argentina, no podemos permitir que esas mujeres estén diez, doce días sin poder tomar agua. Si se declaró la Emergencia en Seguridad se pueden utilizar fondos de allí sin ningún tipo de contratación para poder adquirir una bomba nueva y brindar una inmediata solución”, expresó González.

Debido al mal funcionamiento de la red, las internas han señalado que la poco agua que hay “sale con verdín, barro y a veces hasta con bichos”. Para utilizarla o consumirla deben organizarse y sanearla ellas mismas con sus propios medios.

Durante la última semana, la población de internas manifestó diversos problemas que vulneran la calidad de vida. “No alcanza ni el pan para todo el pabellón, se recortó la dieta para quienes tienen VIH, que tiene problemas de vesícula, a mí ya no me permiten ni siquiera comida para celíacos, que la necesito por orden de un juez. Estamos cada vez peor acá adentro”, había expresado una de ellas en los últimos días. La alarmante situación que se replica en todos los penales del país ya había sido reiteradamente denunciada por la Comisión Provincial por la Memoria.