Jaqueado por un escándalo de posible corrupción y apartado de manera “preventiva” por María Eugenia Vidal, finalmente renunció el titular de Infraestructura de la Dirección General de Cultura y Educación, Mateo Nicholson. Se trata del funcionario que había sido denunciado por pedir “inflar” un presupuesto para la compra de cocinas, según un audio que se difundió y que desde Gobernación nunca pudieron desmentir.

Rápidamente, desde Unidad Ciudadana evaluaron que, tras la tragedia de Moreno, la dimisión “llega tarde y es a todas luces insuficiente”, y reiteraron que, en todo caso, debería dejar su cargo el propio ministro de Educación bonaerense, Gabriel Sánchez Zinny.

“Insistimos en que debe ser el director general de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny, quien debe dejar el cargo, ya que él es el responsable de las políticas llevadas adelante por el gobierno provincial en el área educativa”, señaló la senadora provincial María Teresa García, titular del bloque del FpV-PJ.

“Frente a la situación de absoluta vulnerabilidad y desamparo a la que se enfrentan diariamente miles de familias y la comunidad educativa toda, y en mitad de un paro docente que revela la total impericia de las autoridades, entendemos que esta renuncia llega tarde y es a todas luces insuficiente”, agregó.

García había presentado una denuncia penal contra Nicholson en el Juzgado de Garantías Nº 6 de La Plata. Pedía, en ese momento, la investigación de la posible comisión de los delitos de “abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, falsificación de documentos, administración fraudulenta y malversación de caudales públicos”.

La jefa de bancada del FPV-PJ pero en Diputados, Florencia Saintout, también volvió a reclamar por una salida urgente de Sánchez Zinny. “Por la tragedia de Moreno detienen a un gasista, Nicholson renuncia dos meses después de querer tirar un presupuesto para arriba y Sánchez Zinny todavía sigue en su cargo. ¿Cómo es posible que Vidal siga mirando para otro lado?”, cuestionó.

Los días de Nicholson estuvieron contados desde que se hizo pública su voz cuando ordenaba ‘dibujar’ sobreprecios por 27 millones de pesos. Antes, padres y docentes lo habían señalado en reiterados reclamos como uno de los principales responsables de la crisis edilicia por la que atraviesan las escuelas de la provincia.

En el audio, Nicholson le dice a una funcionaria que había acordado que las obras de cada cocina, que en total son 79, costaran 700.000 pesos, pero que debía “inventar el presupuesto” y “tirar para arriba” esa cifra hasta llegar a un millón. Es decir, 79 y ya no 53 millones de pesos por artefacto.