Por Ramiro García Morete

Vivir rápido no significa pasar de largo por la vida. Tampoco andar aturdidos con la lengua afuera. Se puede acompañar la velocidad de los días con la calma propia de quien conoce la noche. Flor Nieto parece expresar ideas o sentimientos con cierta simpleza diáfana, pero contener explícitamente la penumbra de algún dolor que viste con elegancia. “Como quien ha vivido lo suficiente como para llevarse mejor consigo que con el resto, escribe con calma pero en movimiento, con distancia pero sin frialdad, con diplomacia pero sin engaños”, reza el prólogo de Escritos impacientes para gente sin tiempo. Y el primer gesto de calma quizá habite en que la hiperactiva periodista (música y exmodelo también) prefirió postergar su novela u otros textos en los que trabaja, para entender que un primer paso pequeño puede ser el primer paso firme de un largo y auspicioso camino.

Oriunda de Comodoro Rivadavia, donde volvió a radicarse hace unos años tras haber habitado buen tiempo en La Plata, Flor Nieto estará presentando su libro este viernes 24 de agosto a las 20 hs en Oquio Estudio (49 e/ 9 y 10). Tal como indica su nombre, son textos breves con cierto aire a posteo, “para ser leídos en quince minutos”, que aparentan una ligereza propia de los tiempos, que igual que estos tiempos no tienen. Tal como esa dinámica, así proponemos responder a Nieto: a través de sus propios escritos. Si tienen quince minutos, consigan un ejemplar. Si tienen cinco, continúen leyendo.

“De todas las palabras que existen, yo elijo estas”. Nieto explica cómo surge y por qué en este formato: “En 2014 trabajaba en Capital, tenía como cuatro horas de viaje por jornada, y un libro de ochocientas páginas me duraba dos días. Era muy productivo pero no daba el presupuesto (risas), así que se me ocurrió escribir una novela. Avancé bastante pero un amigo me dijo que mejor empezar por algo más chico. Me pareció acertado, pero no sabía qué. Recién en 2017 se me ocurrió. Estaba en la parada de colectivo y pensé en escribir un libro para leer en quince minutos, intervenir y subir a redes sociales. Quise hacer algo real, honesto y rápido. Una obra multifunción. Para escribir, dibujar, usar de bloc de notas, de lista para el supermercado, para sacarle fotos, para lo que sea. Cada libro es diferente porque cada uno lo usa como quiere”.

“El arte no es periodismo. El periodismo no es arte” ¿En cuánto favorece el ejercicio periodístico a la escritura y en cuánto puede obstaculizar?: “Uno aprende mucho del periodismo, por eso me gusta tanto. Para mí, es una buena excusa para charlar y preguntar lo que quiero saber. Sé que puede sonar algo básico, pero me cuesta hablar por hablar, así que es perfecto para mí (risas). Creo que el periodismo se trata de otros, siempre lo vi así. Sobre otros y para otros. Podés tener tu mirada, tus recursos, tu pluma, pero no es sobre vos”.

“Y para Instagram”, señala la dedicatoria del libro… ¿Vivir rápido y dejar un bonito post?: “Me gustan mucho las redes sociales, la comunicación y el contenido digital. Vivo de eso. Entiendo que es construir ficción, una ficción que se puede volver realidad, pero es paralela a la vida. Es mostrar lo que uno quiere mostrar, sacar de contexto, resaltar un perfil, crear una estrategia para lograr un resultado. Eso siempre y cuando se hable de trabajo o de marcas. La vida real es otra cosa. Quizás ahora esté exacerbado, pero siempre existió el vivir para afuera. Hoy hay gente que vive para Instagram como gente que vivía para los vecinos en otras épocas”.

“Esta va a ser la noche más larga y más corta de mi vida. Es la última que duermo con vos”. Por momentos Nieto intenta eludir el dramatismo a cambio de contundencia:Es que me parece que no hace falta dramatizar tanto algunas cosas cuando ya de por sí son dramáticas. Creo que la contundencia puede ser muy simple, elegante y sabia. En el libro, porque en la práctica casi nunca sucede (risa)”.

“La soledad nunca me lastimó”. Nieto se considera solitaria y en cierto modo la soledad es una condición de escritura:Sí, soy solitaria y además introvertida (risas). En un momento me daba vergüenza y hasta me parecía mal, pero ahora entiendo que es mi espacio y que soy así. Necesito pasar tiempo en mi mundo, esté con auriculares en el colectivo o sola en mi casa. Es fundamental para escribir y para vivir, por lo menos para mí”.

“Las flores marchitas también son hermosas”. ¿Es real que desde la tristeza se alcanza mayor belleza? “Yo creo que sí. En una entrevista, Fiona Apple dijo que ella nunca escribía ni se sentaba frente al piano cuando estaba feliz, que cuando estaba feliz sólo disfrutaba de la felicidad. ‘Creo que hay algo de belleza en el dolor, y esa es la profundidad. La belleza en estado puro es la que inspira, el resto son cosas bonitas’. Escribí eso en la introducción de la novela. Pero creo que la tristeza da cierta profundidad, o quizás sea una forma de encontrarle utilidad y lidiar con eso”.

“¿Quién inventó sonreír para las fotos?”. Todas las risas que acompañan la nota provienen de un lugar sincero pero también de alguien que como exmodelo sabe hacerlo a la perfección: “Siempre lo tomé como un medio para un fin. Empecé a desfilar a los dieciséis años porque quería comprarme el ampli para el bajo. Quería trabajar y me pareció una buena opción. Lo hacía los fines de semana, a veces a la mañana si había alguna promoción. Hice promociones de todo menos TC (risas). Jodo con que es mi pasado oscuro pero me sirvió mucho. Inclusive, después de Miss Argentina me llamaron para trabajar en un programa de TV, ahí entrevisté a Pity Álvarez, a 2 Minutos, Los Pericos, Bajofondo, Miranda, etcétera, y me empezó a gustar el periodismo. Fue un buen trabajo hasta que pude hacer lo que realmente me gusta”. 

”Nunca no hay nada para hacer”. Flor Nieto siempre está activa: “Definitivamente. Hay tanto para ver, leer, aprender, que abruma un poco a veces. El movimiento siempre produce cosas nuevas. Mi plan es vivir de lo que me gusta, que todos los días sean diferentes, aprender algo siempre. Por ahora estoy enfocada que mis emprendimientos (The Inmediato y mi blog) crezcan, presentar el libro… y vender los ejemplares (risas). Escribir más, viajar, disfrutar el amor y contribuir desde mi lugar cada vez que pueda para que las cosas cambien.”