Un cálido abrazo de una multitud despidió ayer a la emblemática militante de los derechos humanos y fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, María Isabel Chorobik de Mariani, quien falleció el pasado lunes a los 94 años. La jornada, por la que pasaron desde la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto, al intendente de Ensenada, Mario Secco, contó con la presencia de decenas de referentes de la política, la justicia, los derechos humanos y la militancia juvenil, que colmaron los pasillos del Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata donde “Chicha” fue velada.

Sin dudas, que Mariani falleciera sin poder en encontrar a su nieta Clara Anahí Mariani Teruggi (secuestrada en un operativo en noviembre de 1976) fue el trago amargo que nadie puedo eludir durante la jornada. La búsqueda de Clara Anahí fue el principal motor de lucha de Chicha, cuyo legado aun reside en la Fundación Anahí y la Casa Teruggi-Mariani de La Plata, donde tuvo lugar el brutal ataque y secuestro de la niña de apenas tres meses y hoy ha sido reconvertida en un espacio histórico.

florencia Saintout (diputada provincial del FPV-PJ): “Hasta sus últimos días luchó por otros y buscó a su nieta Clara Anahí. No pudo encontrarla. Seguiremos su lucha”.

“Hoy es un día triste porque Chicha no encontró a su nieta. Los primeros años éramos compañeras de viajes, luchas y sueños. Su hijo era compañero de Laura, mi hija. Un muchacho extraordinario. Estoy muy unida a la historia de Chicha Mariani. En este momento en que todo se está rompiendo y tergiversando, creo que tenemos que estar más juntos que nunca”, dijo la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, minutos antes de ingresar a dar su último adiós a Mariani, acompañada por Leonardo Fossati, nieto recuperado, y el legislador nacional e hijo recuperado por Abuelas, Horacio Pietragalla.

Entre los presentes se distinguieron las figuras del intendente de Ensenada, Mario Secco, así como también la presidenta del bloque de diputados provinciales de Unidad Ciudadana, Florencia Saintout, junto a sus pares Miguel Funes y Guillermo Escudero. Junto a referentes de la política platense como la concejal Victoria Tolosa Paz o el exedil Gabriel Bruera, se asomaron también actores destacados del ámbito judicial vinculados a los derechos humanos y a los juicios por Memoria, Verdad y Justicia, como los abogados Aníbal Hnatiuk o Emanuel Lovelli, además del reconocido exjuez platense Luis Arias.

“Hasta sus últimos días luchó por otros y buscó a su nieta Clara Anahí. No pudo encontrarla. Seguiremos su lucha, seguiremos buscándola. Es nuestro compromiso. Memoria, Verdad y Justicia”, expresó a través de las redes Saintout.

Otra de las figuras presentes más aplaudidas de la jornada fue Elsa Pavón, abuela de la primera nieta recuperada en democracia e histórica colaboradora de Chicha Mariani y la Fundación Anahí. En diálogo con Contexto, Pavón sostuvo: “Chicha fue reconocida en el mundo entero por su lucha, porque lo recorrió buscando respuestas. El trabajo sigue siendo intenso desde Abuelas. Por suerte, Chicha ha dejado el camino abierto para que lo transiten nuevas generaciones. Estamos rodeados de gente joven que continúa esta lucha”.

Durante la ceremonia, por donde pasaron un centenar de personas, se abrió un micrófono para que diversos referentes y personas allegadas dejaran unas últimas palabras de cariño antes de iniciar la partida de los restos de Mariani hacia el cementerio Parque del Campanario, de la zona de Florencio Varela.

Elsa Pavón (abuela de la primera nieta recuperada): “Chicha fue reconocida en el mundo entero por su lucha, porque lo recorrió buscando respuestas. El trabajo sigue siendo intenso desde Abuelas”.

“Chicha dedicó 42 años de su vida a la búsqueda de su nieta Clara Anahí, secuestrada en el operativo genocida del 24 de noviembre de 1976 en la casa donde vivía su hijo Daniel Mariani y su nuera Diana Teruggi, comandado por el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz”, expresaron desde el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), en un comunicado difundido ayer.

Fue en 1977 que junto a Alicia Licha Zubasnabar de la Cuadra, Mariani decidió crear una organización de abuelas buscando a sus nietos desaparecidos, la que sería conocida como Abuelas de Plaza Mayo.

Falleció “Chicha” Mariani tras la incansable búsqueda de su nieta apropiada por los genocidas