Por Ramiro García Morete

La vida es un herida absurda y quizá la historia también. Pero sólo se vuelve absurda cuando nos sobrepasa de sentido, que lo tiene y mucho. El arte –con todas sus herramientas, desde la reflexión hasta el humor– permite desentrañarlo y repasar historias hasta entender que todas forman parte de una sola. Con las heridas como leit motiv y la historia argentina como trasfondo, nace una obra gestada por “Teatro por la identidad”, con un importante trabajo conjunto que reúne los textos de Roxana Aramburú con la dirección musical de Sergio Poli y la dirección general de Manuel Vignau: Cabaré Político.

“Un cabaré algo decadente”, reza la gacetilla, “con manteles de hule y artistas diversos y exóticos, donde se propone al público compartir historias que hayan causado marcas, que hayan causado heridas. Porque lo personal es político, y se inscribe en el cuerpo y en el alma”.

“El germen del espectáculo es ‘Teatro por la Identidad'”, comenta el director, Manuel Vignau. “En la primera edición de La Plata, Roxana Aramburú me propuso dirigir un texto suyo. En distintas ediciones trabajamos juntos. En la tercera trabajamos con Poli y Carolina Donnantuoni (actriz) y nos quedamos con ganas de seguir el material”. Allí fue que apareció el impulso del ‘Programa PAR’ de la Secretaría de Arte y Cultura de la UNLP y Vignau propuso ”un contexto que contuviera esos relatos, con un poco de contrapunto en cuanto al clima”.

“Los textos y materiales de Aramburú son de mucha densidad y profundidad, por lo cual buscamos la manera de descontracturar y alivianar. Por eso elegimos el café concert o cabaret, con humor y música”. El director dice que ese es el gran desafío: “Tratar de empalmar esos dos mundos, esas dos atmósferas. La de la celebración de la canción con la atmósfera del dolor. Como la historia se escribe en el cuerpo”.

Entre mesas y el espacio atravesando al espectador, los textos mencionan eventos como el bombardeo a Plaza de Mayo de 1955, una situación en la ESMA durante el mundial, hasta llegar a la inundación de La Plata. “Esa es quizá la más reciente y una instancia que me interesaba que apareciera, ya que, si bien es una catástrofe natural, tiene mucha dimensión política.”

En una obra así, la actualidad no puede escapar. “Cuando surgió la cuestión de la coyuntura, estaba todavía un poco lejos la idea de cómo la íbamos a tratar. A medida que pasaba cada semana, se le puso nombre propio a la cosa. Así que la actualidad termina apareciendo entre pistas, canciones y menciones explicitas a quienes nos gobiernan a nivel nacional y provincial. Aquellos que nos están complicando la vida.”

Mientras Vignau se encuentra en el rodaje de una película que también menciona el bombardeo del 55, comenta las vicisitudes de hacer teatro hoy en día. “Trabajo hace siete temporadas en La Culpa de nada, en El Camarín de las Musas. Hace diez días los inquilinos tuvieron que relegar el pago de uno de los lotes, por lo cual se cerró la mitad del lugar. Si para uno de los espacios independientes más importantes de Capital es así, ¿qué queda para el resto?”, se preguntó. 

A pesar de las heridas y los problemas, hay un dejo de esperanza. O quizá esa no sea la palabra: “Me parece que la esperanza está dada”, reflexiona el director, “pero más que nada hay una intención de comunión, de venir a compartir y comprender que de una manera las heridas que tenemos unos pertenecen a todos. De ese lado hay intención de unidad. Es la palabra que tenemos que debatir hoy. Hay una licuadora de emociones, desde el humor a la tragedia. Me parece que la propuesta y la invitación es venir a hacer un poco de catarsis. Esto tiene que ver con el pasado, pero está intacto, porque este hoy se pone muy crudo y todo reflota con más fuerza”.

 

ESTRENO: sábado 18 de agosto. Seis únicas funciones: sábado 18, domingo 19 y lunes 20 (19:30 y 21:30 hs) en ESPACIO 44 (Av. 44 Nº 496, La Plata).

FICHA TÉCNICA
ACTÚAN: Carolina Donnantuoni, Nora Oneto, Gustavo Parola, Agustín Tellechea, Virginia Naón, Lisa Solomín, Juan Felipe Hernandorena y Roxana Aramburú.
MÚSICOS: Sergio Poli y Julián González.
PRODUCCIÓN: Martín Zúccaro.
ESCENOGRAFÍA: Lau Roldan y Ignacio Buendía.
VESTUARIO: Vivi Serafini.
ILUMINACIÓN: Luisina Anderson.
FOTOGRAFÍA: Kaloian Santos Cabrera.
DISEÑO GRÁFICO: María Abalde y Elalmazen Diseño.
ASISTENCIA DE DIRECCIÓN: Lisa Sofía Solomín.
TEXTOS: Roxana Aramburú.
ADAPTACIÓN Y DIRECCIÓN GENERAL: Manuel Vignau.