Exactas desarrolla un proyecto de nanotecnología para la extracción de petróleo

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La compañía YPF, la principal petrolera de nuestro país, ha trazado como uno de sus objetivos principales la incorporación de nuevas tecnologías en los procesos de recuperación secundaria y terciaria. En ese sentido, es necesario disponer de una caracterización completa y precisa del movimiento de los fluidos en los reservorios, para lo cual se necesita realizar ensayos con marcadores químicos o radioactivos. Este tipo de estudios invariablemente se hace mediante la contratación de servicios de empresas extranjeras.

Es a partir de esta demanda concreta que se inscribe la tesis doctoral de María Laura Vera, alumna de la Facultad de Ciencias Exactas, proponiendo una nueva clase de trazador: los nanotrazadores fluorescentes (NT) basados en nanopartículas (NP) para asistir al monitoreo en reservorios petroleros convencionales.

La investigadora señala que “el puntapié inicial del trabajo fue desarrollar un producto a partir de la síntesis básica. Se exploraron los caminos que permitieran optimizar la producción de un (nano)trazador aplicable a los campos petroleros, reemplazando tecnologías importadas por un desarrollo propio. El desarrollo de dicho producto, como su posterior optimización y evaluación según las condiciones propias de los pozos petroleros argentinos, se llevó a cabo íntegramente en laboratorios de nuestra Universidad y el CONICET, conjuntamente con Y-TEC, contribuyendo notablemente al conocimiento básico del problema y aportando propuestas para la baja de los costos de las operaciones”.

En la explotación primaria y secundaria del petróleo, la extracción del crudo no se realiza en su totalidad, por lo tanto, se recurre a métodos que complementan las extracciones. Uno de ellos consiste en inyectar agua con aditivos que permiten barrer ese crudo que ha quedado retenido. En consecuencia, cuando se trabaja con fluidos es necesario conocer el recorrido de los mismos a partir de la utilización de marcadores. Los más conocidos son a base de agua tritiada, que es un producto radioactivo, o sustancias químicas que poseen distintas interacciones con el agua o con el crudo; pero la contrapartida es que no son cien por ciento estables o parte de los mismos quedan absorbidos parcialmente en la roca.

“Son precisamente estas dificultades las que motivaron el desarrollo de un nuevo tipo de trazador, buscando un producto que pueda migrar desde donde se lo incorpora hasta su recolección de manera eficiente y que pueda marcar el recorrido de esa inyección”, explica María Laura Vera.

En definitiva, el objetivo final es poder incorporar en la prueba de campo el nuevo producto junto al agua en el pozo de inyección, para posteriormente recolectarlos en lo que se denomina pozo productor y efectuar así los análisis correspondientes. La evaluación del trazador se puede llevar a cabo en campo, lo que permitiría obtener información más rápidamente, evitando el traslado de muestras al laboratorio.

Proyecto de gran envergadura

El financiamiento del trabajo de tesis se enmarcó en el proyecto Fonarsec de Nanopetro, que posibilitó que los institutos Inifsta y Cetmic pudieran ampliar sus instalaciones con nuevos laboratorios y oficinas. El mismo subsidio permitió también la incorporación de equipamiento de última generación en Y-TEC, parte del que se encuentra a disposición de la comunidad científica a través de los sistemas nacionales de gran equipamiento del MinCyT.

La trascendencia del trabajo dio lugar a una patente que ha sido registrada en Estados Unidos por Y-TEC, de la que Vera, sus directores y colaboradores comparten la autoría.

Félix Requejo, docente de Exactas y director de la tesis, señala: “Creo que el caso de Laura es un ejemplo desde varios aspectos, como trabajo académico, con una sólida validación científica de las hipótesis de trabajo, un trabajo de desarrollo aplicado a una problemática concreta y regional, de interés nacional, que aborda un tema crucial para nuestro país, como el de la energía”.

Además, explicó que desde el punto de vista institucional el proyecto “permite confluir las capacidades de la Universidad y del CONICET (a través de sus institutos de doble dependencia UNLP/CONICET, como el Inifta) junto a Y-TEC, como empresa mixta de base tecnológica (CONICET/YPF)”.

“Ha sido la primera tesis con la interacción de instituciones educativas, científicas y tecnológicas de la región, y esperamos que marque el camino de muchos otros trabajos, aunque la actual coyuntura hace difícil poder imaginarlo durante la presente gestión del gobierno nacional, debido a la fuerte desfinanciación y ajuste que sufre nuestro sector”, completó el académico.